Mercedes Fernández espera que los naranjas crezcan a costa de los socialistas para cerrar un acuerdo en la próxima legislatura
08 may 2018 . Actualizado a las 13:14 h.Antes de que se hicieran públicos los datos de la última encuesta de CIS a nivel nacional, la presidenta del PP asturiano, Mercedes Fernández, señaló que no temía un ascenso de Ciudadanos en las próximas elecciones autonómicas en el Principado sino que lo veía como una oportunidad ya que, aún habiendo un ascenso de los naranjas «en los datos demoscópicos de que nosotros disponemos desde luego aparecen muy por detrás del PP». Fernández, que participó este martes en un desayuno informativo en Avilés, indicó además que su idea es que la subida de Ciudadanos en las encuestas, en Asturias, sea a costa de los socialistas y no de su partido, de manera que después del recuento de las urnas se abran más posibilidades parara cerrar un acuerdo parlamentario que les dé el Gobierno de Asturias.
«Cuando alguien sube es que otro baja, a ver si conseguimos que absorba voto a los socialistas y así tendremos una ventaja negociadora post electoral», señaló la presidenta del PP. En su opinión, a lo largo de las últimas décadas su grupo ha contando con el obstáculo de que «el PSOE tenga siempre mucha banda negociadora y suman a todos para ocupar los sillones y las poltronas, y en el PP no ha tenido ninguna y eso nos ha llevado en ocasiones a no poder gobernar». Ya en una entrevista concedida a La Voz de Asturias, Mercedes Fernández, señaló que al comienzo de la legislatura la unión de los votos de su grupo junto a Foro en la Junta General forzó un empate con los 14 del PSOE que sólo se resolvió con el acuerdo de investidura firmado entre los socialistas e IU y reprochó que Ciudadanos no hubiera optado entonces por decantarse por el PP. En esa entrevista tambien apuntó que consideraba a los naranjas un aliado «natural».
En Avilés este martes insistió en que «las alianzas post electorales que puedan surgir para un gobierno de cambio en Asturias em parecerían muy positivas» y también cargó contra PSOE, Podemos e IU a los que consideró «el nuevo tripartito asturiano» después de que hubieran cerrado un acuerdo para aprobar la ley de crédito extraordinario de 111 millones de euros.