Una ciudad jardín minera a las afueras de Mieres

Claudia Granda REDACCIÓN

ASTURIAS

Poblado minero de Bustiello
Poblado minero de Bustiello Roberto Álvarez Espinedo

El poblado de Bustiello muestra la vida de esta pequeña población diseñada exclusivamente para los trabajadores del carbón

02 jul 2018 . Actualizado a las 11:19 h.

La mina ha sido, durante muchos años, la principal actividad económica de Asturias. Con el paso de los años las explotaciones que han ido cerrado se han visto obligadas a reinventarse, pasando del sector primario al sector terciario: Algunas de ellas, como el Pozo de Sotón o la Mina de Arnao son hoy museos que muestran el día a día de este duro oficio. Pero, ¿cómo era la vida de los mineros más allá de su trabajo? El Poblado Minero de Bustiello, en su día ocupado por trabajadores de la Sociedad Hullera Española, se mantiene en pie en la actualidad y se ha reconvertido en un lugar de obligada visita, que ofrece a sus visitantes una experiencia en primera persona.

En una vega ubicada junto al río Aller, en Mieres, la Sociedad Hullera Española, presidida por el Marqués de Comillas, Claudio López Bru levantó, entre 1890 y 1925 este poblado minero que responde al modelo de ciudad jardín. El acceso se realiza a través de un puente después del cual se abre la pequeña urbe coronada por la iglesia, su edificio central. Esta construción fue pionera en su época, dado que fue la única en llevarse a cabo. Por ello, en octubre del pasado año, fue declarado Bien de Interés Cultural. El principal objetivo de este lugar era dar cobijo a empresarios y trabajadores de la sociedad, ofreciéndoles los servicios necesarios para evitarles desplazamientos. El poblado se encuentra dividido en tres niveles, según las zonas y el destino de los edificios.

Nivel inferior: viviendas de mineros

Junto a la orilla del río se levantan 20 pequeñas casas destinadas a los mineros y sus familias. Dispuestas en cocina, salón, baño y dos habitaciones, incluyen también una pequeña zona ajardinada privada.