La polémica de los vientres de alquiler: «Si a una española le dicen que le dan una casa igual se lo plantea»

ASTURIAS

Padres afectados demandan una solución en el consulado de Kiev
Padres afectados demandan una solución en el consulado de Kiev

Cristina Álvarez, la asturiana que tuvo una niña mediante gestación subrogada, afirma que la decisión del Gobierno de exigir un test de ADN deja a los menores «desamparados»

19 feb 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Las protestas de las familias que acudieron a Ucrania para iniciar un proceso de gestación subrogada regresaron esta semana, como ya ocurrió el pasado verano, ante el consulado español en Kiev, después de que se denegaran algunas solicitudes. Tras el verano, se desbloqueó la situación de varios de ellos y estaban tramitándose con una prueba de ADN del padre pero la ministra de Justicia, Dolores Delgado, con fuertes críticas a las empresas que organizan estos procedimientos y a las que calificó de «mafias», instó a requirir una sentencia judicial previa por parte de las autoridades ucranianas, tal y como dictaba la normativa previa del año 2010.

Entre las familias que resolvieron su caso después del verano se encuentra la de la asturiana Cristina Álvarez, quien señaló que el cambio de criterio fijado por la ministra en este febrero no responde tanto a un interés electoral sino «personal». «Aquí lo que ocurre es que dos ministras son muy beligerantes con este tema. Porque Pedro en su momento pidió la que se regula la gestación subrogada. Es una cosa personal». Álvarez cargó además contra la también asturiana ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, de quien afirmó que «mejor se ocupaba de que los niños de Kiev tengan sanidad, que están sin atención médica y sin vacunas».

El caso de Álvarez, quien tuvo mediante un vientre de alquiler a una niña, a la que tiene previsto traer a Asturias el próximo mes de marzo, se solucionó después de verano; «desde septiembre se ha inscritos a los niños con total normalidad, hicieron un esfuerzo y en tres semanas nos sacaron a todos». Pero en febrero volvieron los problemas y varias familias, entra las que Álvarez no descarta que haya alguna asturiana, han manifestado su malestar ante la sede del consulado.