La tercera «guerra civil» del PP asturiano en apenas 20 años

Juan M. Arribas

ASTURIAS

pp asturias.Teresa Mallada, Pablo Casado, Alfredo Canteli, Susana López Ares, Luis Venta y Mercerdes Fernández
Teresa Mallada, Pablo Casado, Alfredo Canteli, Susana López Ares, Luis Venta y Mercerdes Fernández PP Asturias

Una misiva anónima en la que supuestamente se amenaza con desvelar irregularidades en empresas vinculadas a Pablo González puede desatar una grave crisis interna que cuenta con otros dos precedentes en Asturias

13 mar 2019 . Actualizado a las 09:53 h.

Una carta anónima puede ser el detonante de otra gran ruptura en el PP de Asturias, la tercera en los últimos 20 años. Génova descarta de momento la posibilidad de una gestora, pero la espada de Damocles se cierne sobre la cabeza de Mercedes Fernández, la presidenta del PP de Asturias, que defiende la honestidad de Luis Venta. El número 2 de Cherines, secretario general del partido, fue cesado ayer fulminantemente por Pablo Casado tras un informe policial que sostiene que Venta envió un anónimo a Pablo González, concejal en Gijón y partidario de Teresa Mallada, la candidata del PP, enfrentada pública y privadamente a Fernández. A apenas mes y medio de los comicios nacionales y a menos de tres meses de las autonómicas, el PP se puede abocar a una nueva crisis interna, una nueva edición de los graves enfrentamientos que ya vivió el partido en 1998 y en 2011 y que alejaron al PP del Gobierno autonómico.

De la misiva se desconoce su contenido exacto aunque ha trascendido que en el texto supuestamente se amenazaba con desvelar determinadas irregularidades de empresas vinculadas a González. «Aborda el comportamiento y la conducta de Pablo González», ha afirmado Venta. La carta fue enviada en el mes de enero y le llegó al edil gijonés, que decidió poner el asunto en manos de la policía. Un informe policial, basado en la trazabilidad de la carta y en grabaciones de cámaras, ha dictaminado que fue enviada por Luis Venta. La decisión de Génova ha sido fulminante y ha decidido destituir al secretario general del PP de Asturias de sus cargos. El número 2 de Mercedes Fernández niega las acusaciones, sostiene que él solo reenvió la carta a González y ha retado al PP a que haga público el contenido de la misiva, insinuando la gravedad de las acusaciones dirigidas hacia el concejal. La misiva ha abierto la caja de los truenos: González ha criticado las «puñaladas por la espalda» y Teresa Mallada, candidata del PP ha denunciado el «comportamiento indigno» de Venta y ha pedido medidas al más alto nivel, «caiga quien caiga». El cherinismo no se ha quedado en silencio: la Comisión Ejecutiva del PP de Asturias recurrirá a todas las vías legales y estatutarias para responder a la destitución de su secretario general. Una guerra abierta.

Génova no contempla de momento nombrar a una gestora en Asturias y ha optado por dejar actuar al Comité de Derechos y Garantías, que nombrará a un instructor en una próxima reunión sin fecha. A la espera, el enfrentamiento interno entre cherinistas y malladistas amenaza con recrudecerse aún más, tras el nombramiento de Teresa Mallada como candidata a las autonómicas. La designación de Casado fue interpretada por Mercedes Fernández como un desaire político en toda regla (Cherines fue elegida presidenta hace dos años con más del 80% de los votos) y desde aquel 8 de enero las indirectas y los gestos se han precipitado. Mallada y Mercedes Fernández no han sido capaces de llegar a acuerdos sobre la lista electoral, sobre candidatos locales (Fernández solo ha podido colar a la candidata de Avilés y no así los de Oviedo y Gijón) o sobre la ideoneidad de llegar a acuerdos con Foro y llevan ya dos meses lanzándose puyazos políticos bajo la mirada atenta y asombrada de Génova. La dirección del PP nacional y de Casado ha sido clara hasta ahora y ha hecho público en reiteradas ocasiones su apoyo sin fisuras a Mallada, expresidente de Hunosa, elegida candidata gracias al peso de las encuestas, en las que salía mucho mejor parada que Cherines. según reconoció el propio Javier Maroto. Génova espera que la presidenta del partido asuma por fin el nombramiento de Mallada y también que afronte su derrota política, como han hecho otros dirigentes regionales en otras comunidades. La resistencia de Cherines está provocando estupefacción en la sede nacional.   

El conflicto recuerda las últimas dos guerras cruentas en el PP. En la primera, el enfrentamiento entre Sergio Marqués y Francisco Álvarez-Cascos por motivos que nunca fueron exactamente concretados (más allá del carácter bravo de ambos) se saldó con una ruptura sin paliativos, con la formación de un partido escindido (URAS) promovido por Marqués que dio pie a una mayoría socialista de Tini Areces durante tres legislaturas. En los últimos días de 2010, el nombramiento de Isabel Pérez Espinosa como candidata popular en perjuicio de Francisco Álvarez-Cascos provocó otra guerra intestina, la formación rauda de Foro Asturias y su sorprendente victoria electoral en detrimento de un PP que ya mascaba un triunfo electoral antes de la ruptura. Cascos solo duró un año en el poder y dio paso a siete años en los que el socialista Javier Fernández ocupó el sillón de Suárez de la Riva. En ambos casos, los populares tardaron años en recuperar el rumbo, y más ahora que tanto Vox como Ciudadanos quiere arañar votos del PP tanto en el flanco derechista (Vox) como centroderechista (C’s).