Redacción

«Estoy hablando con Fernando Alonso y con Carlos Sáinz para ver si vienen a probar el campanu», confiesa Diego Javita, propietario de la sidrería El Bosque, situado en el Bulevar de la Sidra, que se hizo en Cornellana con el primer salmón de la temporada con muerte, pescado en el Cares. Oviedo triunfó en esta edición de la subasta, ya que los dos ejemplares subastados en la Feria del Salmón de Cornellana, fueron a parar a dos locales de la capital del Principado. El dueño de este negocio señala que los clientes habituales fueron clave para que Javita pusiese toda la carne en el asador en la puja. «El año pasado me hice con el primer salmón del Narcea, y cuando vinieron al restaurante a probarlo ya no quedaba nada. Por ello este año me dijeron que querían catarlo y de ahí que no escatimara en la subasta», apunta. El destino culinario de este preciado ejemplar se dirimirá en raciones individuales que el hostelero preparará para los asiduos. Por su parte, Olegario González, dueño de Casa Ramón, un clásico del Fontán, adquirió el primer salmón del Narcea, y defendió la necesidad de apoyar un certamen que «encumbra Asturias y la pone en valor. Es una tierra maravillosa a la que queremos devolver todo lo que nos da». Este propietario señala que aún tiene que «cuadrar agendas» para convocar «a ocho o diez personalidades» para las que se servirá el salmón.

Diego Javita ya saboreó las miles del éxito en la subasta del primer salmón del Narcea, que entonces se valoró más que el actual campanu. Hasta entonces, reconoce que asistir a la puja era un sueño que no pudo conseguir hasta el año pasado, cuando debutó de la mejor forma posible en esta conocida subasta. Este año iba decidido a hacerse con él cueste lo que cueste. «No sabía dónde iba a parar el tope de la subasta, por lo que no tenía una cifra máxima», afirma. Una inversión que asegura es rentable, ya que «además de lo que se pueda obtener de las raciones del campanu, se generan muchas expectativas que benefician a los negocios. Siempre se gana», defiende.

Javita ensalza la feria de Cornellana por su importancia en el sector pesquero asturiano. Lo define como «la Fiesta de la Pesca de Asturias, una referencia en toda la región». El hostelero destaca la tradición que envuelve a todo el certamen, que se erige como una de las tradiciones más propias de la comunidad, y que es una «cita de referencia para los mejores restaurantes asturianos». 

El destino del campanu ya está sellado: se repartirá en quince raciones a un precio de 50 euros cada una para un selecto grupo de clientes del negocio que pidió al establecimiento que adquiriera este salmón. Entre estos destacarían algunas personalidades como Fernando Alonso y Carlos Sáinz, con quienes el hostelero se encuentra hablando para que degusten este famoso salmón. Un ejemplar que difiere de su homónimo noruego, más graso que el asturiano. «No hay color, es mucho mejor el nuestro, más sano», explica. Tras mantener expuesto en su escaparate durante un par de días, el ejemplar, de cinco kilos de peso, será cocinado en torno al miércoles de forma tradicional, a la plancha.

Con las mieles del éxito todavía en el paladar, Javita no descarta presentarse de nuevo el próximo año para esta célebre subasta. Aunque queda mucho tiempo por delante, no hay dudas de que el siguiente campanu es una fecha que tiene marcada a rojo en el calendario. «Falta todavía mucho, pero probablemente vayamos a por él», señala.

Casa Ramón se hace con el primero del Narcea «por Asturias»

Olegario González, propietario de Casa Ramón, afirma que hacerse con el primer salmón del Narcea es parte de «la tradición del establecimiento, y una forma de devolver a Asturias todo lo que nos da». El local, que lleva medio siglo sirviendo salmón, es un habitual de este certamen, y el año pasado adquirió el primer especimen del Esva. Defiende la calidad del salmón asturiano frente al procedente de Noruega. «A los que nos gusta el salmón preferimos el de río asturiano que el noruego, no hay ninguna duda», añade. No se preocupa del aspecto económico ni del retorno del dinero invertido, sino de seguir apoyando esta tradicional puja. «El campanu no es algo que adquiramos por temas económicos, sino que es algo cultural y social que nos une como asturianos», sostiene. No obstante, señala que aún tiene que «cuadrar agendas» para convocar «a ocho o diez personalidades» para las que se servirá el salmón.

El hostelero también elogia la feria celebrada en Cornellana, y afirma que es una «fiesta que va a más». Vivimos aquí, cuidamos la caza y la pesca y es una cuestión que debemos preservar y poner en valor», explica. González afirma que todos los años marcan en la agenda esta cita, y defienden que se trata de una costumbre en la que lo económico está en segundo plano y que permite que la gente disfrute. Una edición de esta célebre feria en la que El Bosque se llevó el campanu a mesa puesta.

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Multitudinaria recepción a los reyes de los ríos Centenares de personas participaron en el acto central de la Feria del Salmón de Cornellana, en la que se pujaron el campanu, echado a tierra en el Cares, y el primero del Narcea.
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Un campanu comprado a petición popular