El nuevo limbo de la dependencia: apenas 1.300 cuidadores se dan de alta en la Seguridad Social

El Imerso calculaba que podría llegar a tramitar hasta 4.000 expedientes

Un persona en una silla de ruedas
Un persona en una silla de ruedas

Redacción

El 1 de abril de 2019 uno de los principales tijeretazos de la crisis a la Ley de Dependencia quedaba borrado de un plumazo. El Estado volvía a hacerse cargo de las cotizaciones a la Seguridad Social de los cuidadores no profesionales, en su inmensa mayoría familiares y mujeres. Entonces el Imserso calculaba que unos 4.000 asturianos podrían volver a aparecer en los listados de la tesorería general. Ese proceso de reincorporación, sin embargo, está siendo muy lento o no está cumpliendo las expectativas. Cuatro meses después, a fecha 31 de julio, tan solo 1.258 se han acogido a este convenio especial. Esto supone casi uno de cada ocho, ya que en la actualidad el Principado está abonando 8.153 prestaciones económicas por cuidados familiares. La tendencia es común en toda España, donde hay 418.103 cuidadores familiares y solo 42.550 altas en la seguridad social. Es más, porcentualmente Asturias está a la cabeza.

Estas son las cifras que acaba de hacer públicas el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, a través del Imserso. El balance de la Ley de Dependencia de los primeros siete meses del año refleja, además, un descenso tanto en el número de beneficiarios con derecho a prestaciones como en el de beneficiarios que de manera efectiva están recibiendo esas prestaciones, porque sigue existiendo un limbo que atrapa a miles de personas con necesidades acuciantes. Se trata de esos dependientes que han superado todos los trámites y que cumplen con todos los requisitos pero que deben esperar porque la administración no tiene la capacidad efectiva de hacer frente a sus obligaciones de manera inmediata. Ese tristemente famoso limbo aún atrapa a 3.742 asturianos. 

Reactivación del convenio especial

El convenio especial de cuidadores no profesionales de personas en situación de dependencia recogido por el real decreto 615/2007 y aparcado por el Gobierno de Rajoy volvió a ponerse en marcha volvió a ponerse en marcha gracias a dos normativa del mes de marzo de 2019, que entraron de manera efectiva en vigor en abril. Desde esa fecha pueden suscribir ese convenio sin tener que pagar ellos las cotizaciones, como ocurría hasta 2013. El requisito básico para acogerse a esta medida es que el cuidador no se encuentre en situación de alta en cualquier régimen de la Seguridad Social a tiempo completo, desempleo o sea perceptor de determinadas prestaciones. De ahí que el Imserso calculase que podrían ser algo menos de 4.000 altas cuando en realidad hay 8.152 cuidadores familiares.

La principal ventaja consiste en que los años dedicados al cuidado de una persona con dependencia pasan a integrarse en la vida laboral y contribuyen a generar derechos de cara a la jubilación o a una incapacidad permanente. Eso es exactamente lo que tienen esos 1.258 asturianos. Ese es el número de expedientes resueltos. Lo que no está contabilizado es el total de los que se han solicitado.

Porque el cambio no ha sido automático sino que ha sido necesario realizar un trámite. Los cuidadores no profesionales tenían 90 días para cubrir un formulario y acudir a una oficina de la Tesorería General con ese impreso y con la resolución de la Administración asturiana que acredita la prestación de dependencia de la persona a la que atienden. Esto era así para los que ya estuvieran con el derecho reconocido. A partir del 1 de abril, los cuidadores familiares de lo snuevos beneficiarios de la ley de dependencia también tendrán tres meses para completar los mismos pasos.

Beneficiarios

El Principado tiene ahora mismo 25.258 beneficiarios con derecho a prestación de la ley de dependencia de los que 21.256 están dentro del sistema y están recibiendo ayuda. De esos 21.256, 8.153 cuenta con cuidadores familiares no profesionales, lo que representa casi el 30% del total. Es la que tiene mayor implantanción en el Principado, la más demandada. Sin embargo, una misma persona puede tener más de una prestación, porque sus circunstancias así lo determinen. Esto explica que esos 21.516 beneficiarios sumen 28.000 prestaciones diferentes. Detrás de los cuidadores familiares, la más extendida es la ayuda a domicilio. La atención residencial no llega ni al 12%.  

Este balance del Imserso también corresponde a fecha 31 de julio de 2019. Los números son inferiores a los de seis meses antes e, incluso, a un año antes. Hay menos beneficiarios con el derecho reconocido y menos personas dentro del sistema. La curva ha comenzado a invertirse tras años de crecimiento sostenido.

Así viven casi 125.000 asturianos (cada año más) con discapacidad

Susana D. Machargo
Una persona en silla de ruedas observa el cielo en lo alto de las escaleras de una estación de metro de París, durante una acción de protesta contra las barreras arquitectónicas

El presupuesto del Principado en ayudas aumenta a un ritmo más lento del que crece el colectivo. Poco empleo y más precario de lo habitual limita sus posibilidades

Año tras año el Principado incrementa la partida destinada a ayudar a las personas con una discapacidad reconocida. Salen partidas en Educación, en Sanidad, en Empleo o en Servicios y Derechos Sociales. Nunca es suficiente. El presupuesto aumenta a un ritmo más lento del que crece el colectivo. Esto supone que cada asturiano con discapacidad toca cada ejercicio a menos. La situación cobra especial relevancia cuando se suma a cuántos ciudadanos afecta. Según las cifras de 2017, casi 125.000 ciudadanos residentes en la región tienen una minusvalía, lo que supone una prevalencia de 120 por cada 1.000 habitantes, la más alta del país. Solo Murcia se le acerca. Si a esta fotografía se le suman los recortes en las cuentas del sistema de dependencia ocurridos durante la recesión, la bajísima tasa de inserción laboral y la precariedad de los contratos a los que tienen acceso, la realidad se endurece aún más.

Seguir leyendo

Comentarios

El nuevo limbo de la dependencia: apenas 1.300 cuidadores se dan de alta en la Seguridad Social