Podemos pierde el compás en el primer presupuesto de la legislatura

ASTURIAS

Los diputados de Podemos Nuria Rodríguez y Daniel Ripa; la portavoz del grupo parlamentario de Podemos, Lorena Gil; la secretaria de Organización de la Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE), Gimena Llamedo; la portavoz del grupo parlamentario socialista, Dolores Carcedo; el vicepresidente y consejero de Infraestructuras, Medio Ambiente y Cambio Climático, Juan Cofiño; el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, y la consejera de Hacienda, Ana Cárcaba.
Los diputados de Podemos Nuria Rodríguez y Daniel Ripa; la portavoz del grupo parlamentario de Podemos, Lorena Gil; la secretaria de Organización de la Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE), Gimena Llamedo; la portavoz del grupo parlamentario socialista, Dolores Carcedo; el vicepresidente y consejero de Infraestructuras, Medio Ambiente y Cambio Climático, Juan Cofiño; el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, y la consejera de Hacienda, Ana Cárcaba.

Barbón saca adelante las cuentas del inicio de su mandato apoyándose en una doble abstención de Ciudadanos y Foro

27 dic 2019 . Actualizado a las 12:37 h.

La noche del recuento electoral del 26 de mayo, a medida que avanzaba el escrutinio, pocos veían confirmarse el buen dato de 20 escaños con la seguridad de la Secretaria de Organización de la FSA, Gimena Llamedo, que fue la única en apostar la doble decena en la porra. Los socialistas rozaban la mayoría absoluta con tres escaños y en esa noche de mayo, hasta un buen porcentaje de voto, parecía que podría arreglarse de forma sencilla si IU lograba tres escaños. Pero el escrutinio le quitó uno en favor del PP. Podemos, aún con mengua de escaños, de nueve a cuatro mantenía en principio una posición determinante para forjar mayorías. Meses después, aún con un acuerdo de gobierno cerrado entre socialistas y morados a nivel nacional, Barbón sacó adelante el primer presupuesto de la legislatura con el apoyo de IU, sí, pero garantizándose en primer lugar la suma necesaria con una abstención doble de Ciudadanos y un diputado de Foro y dejando a Podemos ante una disyuntiva compleja: o participar de la abstención o compartir enmienda de totalidad con malas compañías, PP y Vox.  

En vísperas del pleno definitivo, el próximo 30 de diciembre, que deberá sancionar las cuentas de 4.757 millones de euros; el proyecto despejó cualquier obstáculo el jueves con el rechazo a las dos inciativas para devolverlo de PP y Vox. En una sesión en la que, aunque no se esperaba ninguna sorpresa en el voto, se hizo evidente la fractura interna de Foro, con cada uno de sus diputados votando de forma distinta, siendo reflejo de la fractura que divide el partido entre afines a Cascos y a Moriyón. Pedro Leal, entre los primeros, anunció que llevaría al Tribunal Constitucional la negativa de su grupo a aceptar sus enmiendas; Adrián Pumares, entre los segundos, señalaba que aunque no era el proyecto de presupuestos que «necesitaba Asturias» prefería darle paso antes que unas cuentas pactadas con Podemos. También los morados se mostraban suspicaces respecto a la forma en la que había salido adelante las cuentas. Las abstenciones les alejaron de una posición estratégica que marcó, y mucho, la sucesión de prórrogas que se dieron la pasada legislatura pero en esta ocasión, en reparto de cartas les había dejado con un margen mucho menor.

Podemos se plantó en la negociación con una reclamación sobre la gratuidad total de la matrícula de 0 a 3 años y también de las tasas universitarias. En el último presupuesto del anterior mandato los morados reivindicaron una rebaja en la matrícula de infantil que sólo un año atrás habían considerado insuficiente. Barbón ofreció la gratuidad para el tercer hijo, algo que no sedujo a los morados. Pero la baza de la enmienda a la totalidad del último momento (Podemos esperó hasta el último instante en los años anteriores) perdió todo su efecto a medida que Foro se descomponía en una cruda lucha de poder interno en que además salían a la luz gastos desproporcionados de Francisco Álvarez Cascos. El remate fue el acercamiento total en las negociaciones con Ciudadanos, sus cinco diputados aseguraban el escenario.