Cascada de apoyos a Montero e Iglesias tras las amenazas: «Es puro fascismo»

«Es otro capítulo más del acoso sistemático que la ultraderecha tiene planificado contra esta familia», dice el anfitrión en Lena, Enrique Santiago, que identifica como responsables a personas vinculadas a Vox en el concejo

Los líderes de Unidas Podemos, Pablo Iglesias e Irene Montero.
Los líderes de Unidas Podemos, Pablo Iglesias e Irene Montero.

Redaccion

La ministra de Igualdad, Irene Montero, y el vicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias llegaban a Asturias con sus tres hijos menores el pasado viernes con la intención de pasar una semana en Felgueras, en el valle de Lena. La visita se truncó por las amenazas recibidas tanto en las redes sociales como en la casa en la que se alojaban, que pertenece a la familia del secretario general del Partido Comunista y portavoz adjunto de Unidas Podemos en el Congreso, Enrique Santiago, que hoy ha identificado como responsables de ese «acoso y provocación» a «destacadas» personas vinculadas a Vox «residentes en el concejo».

«Esto no es ni más ni menos que un capítulo más del acoso sistemático que la ultraderecha tiene contra esta familia desde hace cuatro meses. Un caso inusitado y nunca visto en España por ningún dirigente de Gobierno, que además es permitido, y esto es lo más preocupante, por las fuerzas de seguridad y el poder judicial», denunció Santiago, en una entrevista en la Cadena Ser, en la que indicó que su familia tiene que pensar si cursa una denuncia por las amenazas recibidas.

«No se puede estar denunciando todo el día», dijo en todo caso, recordando que Montero e Iglesias ya han puesto en los juzgados al menos una veintena de denuncias contra el acoso que sufren en su vivienda de Madrid pese a «que se tendría que actuar de oficio». También insistió en que lo ocurrido en Lena forma parte de un plan «sistemático, organizado y planificado de coacción, acoso e instigación a la violencia contra una familia que, además, tiene tres niños menores» y que «nadie hace nada». Santiago también mencionó que las personas que participaron de este último acoso incluso colgaron en las redes sociales la ubicación de la vivienda y fotografías «que ellas mismas se han sacado» en el lugar.

Desde que ayer trascendía que Montero e Iglesias decidían abandonar por la seguridad de sus hijos Asturias, han sido numerosas las muestras de apoyo que han recibido a través de las redes sociales. Una de ellas, la más retuiteada, ha sido la del cantautor Ismael Serrano, que ha provocado miles de reacciones con su contundencia: «Esto es intolerable. No. No es un escrache. Es puro fascismo».

 

También hoy la presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, mostraba su solidaridad a Montero e Iglesias «por el acoso que sufren en su vida privada» e indicaba que «este tipo de actitudes no son admisibles en democracia».

«El acoso a Pablo Iglesias e Irene Montero no es solo la acción de unos dementes a una familia con niños. Es un acoso al Poder Ejecutivo de España, hasta ahora tolerado con una impunidad sin precedentes», ha dicho, también a través de su perfil en Twitter, el secretario general de CCOO, Unai Sordo.

Políticos de Unidas Podemos, como el diputado Juan López de Uralde o el alcalde de Cádiz, José María González Santos, Kichi, se han sumado a esos apoyos. «No me cansaré de denunciar el intolerable acoso que sufren Pablo Iglesias, Irene Montero y su familia. Se trata de una estrategia organizada por la ultraderecha con el objetivo final de acabar con el gobierno. Los métodos son puro fascismo. No todo vale en política», ha dicho López de Uralde, mientras que para el alcalde gaditano el acoso sufrido «no es libertad de expresión. Es una persecución, son amenazas y es absolutamente intolerable».

Para la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, «una cosa es la libertad de expresión y manifestación. Otra muy distinta son las amenazas, insultos y acoso constantes de la extrema derecha a Irene Montero y Pablo Iglesias, hasta el punto de arruinar unos pocos días de vacaciones con sus hijos».

También Iñigo Errejón, antiguo compañero en Unidas Podemos, ha puntualizado por qué estos actos no son un escrache, «que es una forma de protesta puntual que visibiliza una problemática social y da voz a quien no la tiene», mientras que «el acoso a Pablo Iglesias e Irene Montero es persecución ideológica intolerable».

A la ministra de Defensa, Margarita Robles, le han preguntado en Salamanca, durante un acto oficial, por el «escrache» de Asturias a Montero e Iglesias. «Siempre he criticado los escraches a cualquier persona: son malos se hagan a quien se hagan. Lo que no es razonable es que se justifiquen cuando se hacen a algunos y a otros no», dijo, según recoge Europa Press. «No puedo compartir posiciones de algunos que dicen que es jarabe democrático cuando se hace a unos pero, cuando se hace a otros, no está bien», ha añadido Robles, que se ha reafirmado en todo caso en su «rechazo y condena absoluta a cualquier tipo de escrache, en cualquier caso y momento».

En Asturias, después de que ayer el presidente regional, Adrián Barbón, y la alcaldesa de Lena, Gema Álvarez, lamentaran y tacharan de inadmisible el acoso sufrido por Montero e Iglesias, ha habido quien les ha ofrecido su casa «siempre que queráis».

 

Si Enrique Santiago lamentaba el «clima de odio» generado desde la extrema derecha que «va a acabar mal», Barbón también reflexionaba hoy a través de su perfil en Twitter sobre el actual ambiente político. «No me gusta el ambiente que algunos/as están creando en la política: insultos personales, acoso, amenazas, mentiras, el no respetar la vida privada... ¿tanto cuesta debatir sobre política y tratar de convencer con argumentos? ¿tanto cuesta defender tus posiciones sin agredir?»

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