Un traje a medida para cada una de las 857 parroquias rurales de Asturias

Elena G. Bandera
Elena G. Bandera REDACCION

ASTURIAS

Tineo
Tineo

El Principado inicia la catalogación del medio rural para activar planes contra la despoblación tomando como referencia la Ley de Desarrollo Sostenible de 2007

13 dic 2020 . Actualizado a las 12:31 h.

Romper el círculo de la sangría demográfica y del abandono que se extiende por la Asturias rural, vacía o vaciada. La Asturias que abarca más del 80% de la superficie de la comunidad pese a que casi el 60% de la población se concentre en apenas el 4% del territorio que ocupan Oviedo, Gijón y Avilés. Para darle a Asturias una cohesión territorial que salve las desigualdades de décadas y décadas de desequilibrio entre lo rural y lo urbano, ya se están dando los primeros pasos para aplicar en Asturias, de forma experimental, la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural que se aprobaba hace justo 13 años, en diciembre del 2007.

Una ley que, tras esos 13 años guardada en un cajón pese a ser reclamada de forma recurrente desde entonces al hablar de los retos de la España vaciada, se erige ahora en una herramienta muy adecuada porque sus objetivos siguen siendo tan necesarios como entonces y los retos a resolver siguen creciendo y encima acumulándose. Dos de los objetivos de esta ley de orientación territorial, con la que se pretendía establecer las bases de una política rural propia, eran favorecer la situación socioeconómica y el acceso a unos servicios públicos de calidad en un medio rural que sigue clamando por ambas cuestiones.

La ley, en este sentido, no deja de tener su reflejo en la actual Estrategia Nacional para el Reto Demográfico, con la que básicamente se pretende facilitar la diversificación de actividades económicas en el medio rural, favoreciendo con ello el asentamiento de población, el relevo generacional o la superación de la brecha rural-urbana con una cobertura adecuada de servicios públicos y fundamentales para que el desarrollo socioeconómico sostenible sea una realidad como en otros países que no han descuidado tanto como España sus políticas de cohesión territorial. Que para Europa, y sus fondos, son claves.