Langreo, Villaviciosa y Llanera: los tres islotes entre los «grandes» concejos que se libran del cierre

Los alcaldes explican las particularidades de cada caso y confían en mantener la tendencia

Parque de Sama de Langreo
Parque de Sama de Langreo

Redacción

Asturias ha afrontado la tercera ola del coronavirus con un novedoso sistema de restricciones. La gran diferencia respecto a las anteriores es que, con la intención de atajar el problema «con una precisión quirúrgica», en palabras de Adrián Barbón, las medidas más severas están siendo aplicadas en los concejos que sobrepasan unos criterios objetivos de incidencia del Covid. El Principado considera que el método es más justo y que permite mantener cierta actividad en los municipios menos castigados por la pandemia. En la práctica, y una vez que Asturias ha pasado el pico de contagios, esto se traduce en que solo tres concejos de más de 10.000 habitantes -los que incluyen los grupos 1 y 2 en los que Salud agrupó a los municipios- se han librado del cierre, al menos de momento. Son Langreo, Villaviciosa y Llanera. Los alcaldes explican los motivos.

LANGREO

Es el único del grupo 1 -más de 30.000 habitantes- que no ha sido cerrado perimetralmente. En varias ocasiones sus datos han rozado el límite y hasta el Consejero de Salud, Pablo Fernández, señaló el día que presentó las nuevas restricciones que Langreo era uno de los primeros candidatos a ser perimetrado. Sin embargo, ha ido sorteando la imposición de estas medidas, algo que ahora y, pese a todas las cautelas, parece cada vez más lejos.

La incidencia a 14 días por cada 100.000 habitantes, según los datos del Observatorio de la Salud, se sitúa ahora en 306 (el límite es 325) y para los mayores de 65 años a 14 días es de 178 (el límite es 195). Su punto más débil en estos momentos es una trazabilidad del 62% (no debería bajar de 75%). El Principado fija que para entrar en nivel máximo de alerta (4+) y que se apliquen las restricciones individualizadas, el concejo debe cumplir, además del criterio de trazabilidad (que sí cumple Langreo), uno de los dos de incidencia durante tres días consecutivos. Por tanto, todavía tiene cierto margen.

Carmen Arbesú, alcaldesa de Langreo, reconoce que «estamos satisfechos». «En la segunda ola sufrimos la alerta naranja, el cierre perimetral y las consecuencias que eso supone», recuerda. «Ahora estamos aguantando el tirón pero no quiero ser demasiado optimista porque esto es una carrera de fondo. Es importante agradecer el esfuerzo a la ciudadanía porque, lógicamente, algo habrá tenido que ver, pero debemos estar vigilantes y no lanzar las campanas al vuelo» afirma la regidora.

En cuanto a los motivos por los que han conseguido que la pandemia no se haya cebado en esta ocasión tanto con Langreo, Arbesú reconoce que «no tengo la fórmula mágica». Cita factores que pueden haber influido como «el esfuerzo de la gente, que haya más personas inmunes, y también una parte de suerte». Y apunta otro elemento: «aunque ha habido brotes en residencias, están más protegidas y eso sube la trazabilidad porque se controlan los focos».

VILLAVICIOSA

Con 13.000 habitantes, está enmarcado en el grupo 2, el de los concejos con una población de entre 10.000 y 30.000. Los datos son peores que en Langreo y el margen de maniobra es más pequeño, pero hasta el momento también ha conseguido evitar el cierre.

La incidencia acumulada a 14 días por cada 100.000 habitantes, según los datos del Observatorio de la Salud, se sitúa en 290, mientras que entre los mayores de 65 años es de 293. Además, la trazabilidad es del 73%. Por tanto, cumple dos de los tres criterios que computan para ser cerrados (trazabilidad y mayores), pero la tendencia es a la baja en los últimos días. En el grupo 2 hay que sobrepasar los tres indicadores a la vez y durante tres días consecutivos, por lo que ese es, como mínimo, el margen del concejo.

Alejandro Vega, alcalde del municipio, explica que «estamos en la situación de nivel 4, como el conjunto de Asturias, pero no en ese punto tan alto para que el Principado te avise con 48 horas para cerrar». A pesar de ser de los pocos «grandes» que aguantan, el regidor asegura que «la situación es para seguir con cautela y con preocupación, y ese es el llamamiento que hacemos a la población». Vega reconoce que mantenerse en esta situación «no es fácil porque estamos cerca del área central, del área sanitaria de Gijón, y hay mucha relación y conexión con esta ciudad». A pesar de la buena noticia, defiende que «no es el momento de bajar la guardia».

El alcalde afirma que «es difícil aventurar por qué hemos conseguido evitar el cierre», y recuerda que la incidencia en la primera ola fue baja pero que en la segunda sí que les golpeó con fuerza. «Influyen muchos factores», apunta, y señala la movilidad como un elemento clave. «Son índices a 100.000 habitantes y en concejos como el nuestro un solo foco puede cambiarlo todo, por eso una explicación puede ser que en esta tercera ola no hubo casos en las tres residencias de mayores, y eso es un elemento diferencial respecto a la segunda», sostiene. También influye «la concienciación ciudadana», asegura.

De cara al futuro, y aunque con la incidencia actual reconoce que las restricciones deben seguir, considera que «a medida que se confirme la bajada, los sectores económicos como la hostelería necesitan un respiro porque esto no es sostenible. Es el difícil equilibrio entre economía y salud, que indudablemente es lo primero», asevera. «Y cuando no se pueda hay que dar ayudas y compensaciones. Nosotros ya lo hicimos a nivel local y volveríamos a hacerlo si fuera necesario», concluye.

LLANERA

Los datos de Llanera son los más positivos de los tres concejos, por lo que a corto plazo el cierre está descartado. La incidencia a 14 días por cada 100.000 habitantes se sitúa en 226 (nivel 3) y entre los mayores de 65 años es de 110 (nivel 3), según el Observatorio. La trazabilidad se sitúa en el 78%, por lo que no cumple ninguno de los tres criterios que se exigen para aplicar las restricciones excepcionales por concejos.

El alcalde del concejo, Gerardo Sanz, se muestra satisfecho pero pide prudencia. «Ya se demostró que en verano pensábamos que todo había ido bien y luego vimos cómo salió», afirma, antes de reconocer que «nosotros afrontamos esta tercera ola con incertidumbre porque en Llanera hay más de 22.000 afiliados a la Seguridad Social, hay mucha movilidad de gente que viene a trabajar a los polígonos y pensamos que podría ser contraproducente para la salud, pero la verdad es que hemos pasado la etapa bastante tranquilos, sin muchos sobresaltos».

«Tenemos un indicador muy bueno que es la incidencia a 14 días en mayores de 65 años, que nunca se disparó, siempre estuvo muy contenido, y en la última semana ya se está bajando también la general», explica el regidor. «Estamos contentos de no tener muchos sobresaltos, pero también creo que estamos un poco al capricho del destino, la suerte de lo que pase, pero parece que por ahora vamos salvando», sostiene.

El alcalde destaca el comportamiento de los vecinos y reconoce que a los ayuntamientos «en muchos casos nos toca hacer de todo, por la cercanía con la gente, y en ocasiones no tenemos los conocimientos de cómo hacer las cosas». Por eso, añade que «lo que intentamos es hacerlo lo mejor posible con las indicaciones que nos marca Salud».

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