Una asturiana con cáncer de mama metastásico, el tercero que padece: «Ya no recuerdo lo que es vivir sana»

Nel Oliveira
Nel Oliveira REDACCIÓN

ASTURIAS

Pilar Fernández Pascual
Pilar Fernández Pascual

Pilar Fernández sufre desde hace cinco años la patología, sin cura a día de hoy: «Ojalá nadie tenga que sufrir esto para darse cuenta de que la vida son momentos que tienes que aprovechar»

03 ago 2021 . Actualizado a las 00:05 h.

A sus 64 años, la ovetense Pilar Fernández sufre un cáncer de mama metastásico, una enfermedad incurable a día de hoy. La asturiana es paciente oncológica desde hace 29 años. Ya ha superado dos carcinomas de mama, uno hace 29 años y otro hace 14. «Ya no recuerdo lo que es vivir sana», apena Fernández, que concretamente padece una infiltración metastásica del plexo braquial. Todo ello le ha producido falta de movilidad en parte de un brazo y un hombro desde hace años. «Pero bueno, estoy vida, que es lo importante».

El cáncer metastásico ya se sitúa como la primera causa de muerte entre las mujeres de entre 35 y 50 años. El año pasado fallecieron a causa de esta enfermedad un total de 6.621 personas. Una vez que las células cancerígenas se diseminan a otros órganos están fuera de control. Normalmente las metástasis de mama afectan a órganos como los pulmones, huesos, cerebro o hígado.

Sin embargo, a pesar de que esta enfermedad sea incurable, la investigación a lo largo de los años ha ayudado a prolongar la supervivencia y mejorar la calidad de vida de las personas que la padecen, ya que como dice Fernández, «no se trata de vivir a cualquier precio». Ahora, asegura que afortunadamente estoy respondiendo a los tratamientos «y estoy estable», por lo que tras cinco años con ella ya «he superado las expectativas», que se encuentran entre tres y cinco años desde el momento del diagnóstico.

«Tienes que aprender a gestionar tus miedos para que no se adueñen de tu vida y aprender a convivir con la enfermedad»

«Sabemos que la investigación ha avanzado mucho en los últimos años, de hecho muchas de nosotras no estaríamos aquí si no fuera por eso», reconoce la ovetense. «Pero seguimos reivindicando que tenemos muchas carencias y necesidades, como por ejemplo métodos de diagnóstico más precisos para conseguir tratamientos más efectivos. Muchas veces nuestra vida se va entre tratamientos fallidos».

Además, Pilar Fernández es la presidenta de la Asociación de Cáncer de Mama Metastásico, de ámbito nacional, pero a su vez la única que existe en Europa. Sus objetivos pasan por proporcionar apoyo e información a pacientes y familiares, así como apoyar y promover vías de financiación para proyectos de investigación de las metástasis de mama. Pero por lo que tanto ella como su asociación y la investigación científica llevan luchando años es porque por fin la enfermedad pueda cronificarse. La Asociación nace en 2017 como un grupo de apoyo de unas 280 mujeres, que también sufrían cáncer metastásico, ya que según apunta Fernández «expresarse con normalidad en un grupo donde están luchando para curarse es un poco complicado, porque nuestra realidad es más un miedo». Poco a poco se fueron sumando más personas y finalmente decidieron instaurarse como una asociación en firme.

«Ojalá nadie tenga que padecer una enfermedad como la mía para darse cuenta de que la vida está hecha de momentos que tienes que aprovechar»

Vivir día a día con un cáncer de mama metastásico «es algo complicado». «Al principio tienes un proceso de aceptación, en mi caso que ya no voy a curarme. Tienes que aprender a gestionar tus miedos para que no se adueñen de tu vida y aprender a convivir con la enfermedad», explica la asturiana. En este sentido reconoce que «si ya es difícil aceptar que tienes un cáncer, aún lo es más si sabes que no te vas a curar. Digamos que te vas amoldando a tu nueva vida, que cambia en todos los sentidos».

«Somos la parte menos bonita de la enfermedad, la que no tiene final feliz. Parece que no se quiere contar», apena Fernández, que reflexiona lo siguiente: «Estamos en contra de estos mensajes y otros como si luchas te vas a curar. Una actitud positiva te ayudará a llevar mejor tu enfermedad, pero no vas a curarte por ello. Somos anti-rosa, porque el cáncer no es de color rosa, ni bonito, ni femenino». Asegura que ciertos mensajes son una ofensa, tanto para ella como para la Asociación: «Muchas veces se dice eso de que vas a ganar la batalla al cáncer, ¿qué batalla? Si esto fuera una guerra tendríamos armas para luchar y no las tenemos. ¿Qué pasa, que entonces que las que no nos curamos no luchamos? Permíteme que diga que yo estoy luchando por mi vida más que nunca».

Sufrir en silencio para no dañar a la familia

Pilar tiene una hija y acaba de tener un nieto. Reconoce que a veces se hace polvo por no hacerle daño a su familia. «Sufres mucho por tu entorno, ocultando una realidad para que no sufran», explica. Respecto a la felicidad, ella asegura que hace muchos años que cambió su concepto. Cree que la felicidad absoluta no existe y que está compuesta por de «pequeños momentos que debemos de exprimir al máximo». Lo que pide es que «ojalá nadie tenga que padecer una enfermedad como la mía para darse cuenta de que la vida está hecha de momentos que tienes que aprovechar».

Fernández también colaboró con la asociación Kurere, un espacio donde las personas, ya sean pacientes, personas que cuidan y/o entorno cercano, pueden encontrar, contar y compartir historias de resiliencia. «Ellos se pusieron en contacto conmigo a través de la Asociación y dio la casualidad de que vivo en Oviedo. Fui a verlos a la oficina y empezó nuestra relación».