Los trabajadores dudan de la solvencia del principal pretendiente a comprar la fábrica de Danone en Salas

Luis Fernández
Luis Fernández REDACCIÓN

ASTURIAS

Protesta en Salas contra el cierre de la planta de Danone
Protesta en Salas contra el cierre de la planta de Danone IU ASTURIAS

Representante de una compañía portuguesa ya han visitado la planta asturiana. El comité traslada a la multinacional sus reticencias a que negocie con un grupo que considera que «no es fiable ni de futuro»

16 jun 2022 . Actualizado a las 19:59 h.

Alejados del ruido mediático de los primeros días, los responsables de Danone mantienen su hoja de ruta para la fábrica de Salas. En un primer momento mostraron su intención de cerrar la factoría, aunque posteriormente se abrieron a negociar la venta. Desde todas las partes -empresa, trabajadores y Principado- dejaron clara su intención de que el comprador fuera «solvente» y aportase «futuro» a la planta. Sin embargo, el comité de empresa denuncia que estas premisas no se están cumpliendo. Representantes de Prolacto, una de las compañías que se han mostrado interesadas en la compra, visitaron el miércoles las instalaciones en una clara muestra de que sus intenciones son serias. Las dudas del comité surgen porque Prolacto pertenece a Quantum Capital, el grupo industrial alemán que compró Vauste (antigua Tenneco) en 2016 y lo vendió en 2018. Tras sucesivas ventas, la fábrica gijonesa acabó en liquidación el verano pasado.

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Desde el comité de empresa señalan que el miércoles, durante toda la mañana, visitaron la fábrica de Salas representantes de Prolacto acompañados de un asesor externo. Al conocer la noticia, los trabajadores solicitaron una reunión con Danone para explicar su posicionamiento. Detrás de Prolacto, empresa de origen portugués, está Quantum Capital. «Transmitimos a la empresa nuestro desacuerdo porque esta negociación va en contra de lo que habíamos acordado todas las partes: que el comprador fuera solvente, fiable y de futuro», informan desde el comité. A su juicio, el grupo alemán representa todo lo contrario, «como quedó demostrado en Tenneco», añaden.

La empresa recogió las quejas de los trabajadores pero mostró su disposición a seguir negociando. Ese mismo miércoles por la tarde, desde el comité insistieron en sus quejas en otro encuentro con la dirección de Danone. La respuesta volvió a ser la misma. En una de esas reuniones, participó como asesora de los trabajadores la abogada que llevó el caso de Tenneco para la CSI y les detalló cómo fue aquel proceso.