Esta nueva tendencia de ocio cala cada vez entre los asturianos y parece que ha llegado para quedarse
09 may 2025 . Actualizado a las 10:59 h.No hay costumbre con más arraigo en España que la de tomar el vermú. No importa en qué comunidad autónoma te encuentres porque en cualquiera es buen plan quedar con familiares y amigos para tomar una copa de vino o una caña de cerveza antes del almuerzo. Si además se acompaña el trago con un pequeño aperitivo o una tapa de comida, mucho mejor. Pero lo más importante de todo es la compañía. Cuando el ambiente es agradable, este momento de socialización puede alargarse durante horas. De hecho, cada vez es más habitual que la gente siga divirtiéndose por la tarde, dando paso a lo que se conoce como «tardeo». Esta tendencia ha llegado con fuerza a Asturias y parece que lo ha hecho para quedarse.
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«Hace muchos años que el tardeo está de moda en España. Empezó en Murcia, hace 12, y poco a poco se fue expandiendo por todo el país. Aquí en Asturias costó que llegase pero por fin lo hemos conseguido». Así lo asegura el hostelero Iván Hortal, quien reconoce que los asturianos ya tenían ganas de disfrutar de este tipo de ocio. «Por eso está teniendo muy buena acogida», resalta el que es uno de los socios fundadores de Amanä, el espacio del Gran Bulevar El Vasco, en Oviedo, en el que uno puede alargar los encuentros con sus seres queridos.
«Con un carácter distintivo», este «exclusivo y moderno» bar de copas abrió sus puertas el pasado mes de diciembre para dar respuesta a una demanda creciente en la capital asturiana. «Ahora la gente lo que prefiere es divertirse por la tarde. Prefiere tomar algo después de comer para así poder aprovechar el día siguiente», dice el propietario de este local que se ha convertido en punto de encuentro de quienes buscan disfrutar del «tardeo» en su máxima expresión. El buen ambiente en este espacio de ocio siempre está asegurado, ya que suelen tener en cabina a los mejores discjockey del momento.
Las puertas de Amanä están abiertas de martes a domingo, desde el mediodía hasta la madrugada. La música siempre corre a cargo de los pinchadiscos más reconocidos de nuestra región, quienes cada semana se encargan de crear la atmósfera perfecta para cada momento del día. Desde sesiones relajadas a la hora del vermú hasta ritmos más animados para la tarde y la noche, siempre con una cuidada selección de estilos musicales para conectar en todo momento con públicos de todos los gustos.
A este local ovetense acuden «todas las generaciones» de asturianos para salir de fiesta sin tener que preocuparse de la hora de volver a casa. «Tenemos clientes de 40 y 50 años pero también chavales de 20, porque en verdad el tardeo no tiene edad. Quienes disfrutan de esta nueva tendencia de ocio es gente que quiere también aprovechar el día siguiente, sobre todo el domingo», asegura Iván Hortal, quien está convencido de que el tardeo desbancará al ocio nocturno. «Ya lo está haciendo porque el tardeo lo que hace es darte tiempo a reciclarte», destaca.
Si hay un referente en el tardeo ovetense que promete seguir marcando tendencia ese es El Feroz. Este local de la calle Víctor Chavarri fue el primero en abrir sus puertas en «toda Asturias» para dedicarse exclusivamente a animar las tardes de la sociedad asturiana. «Cuando inauguramos el bar no había ningún otro de estas características en la región, la gente lo agradeció y lo cogió con mucha gana», asegura Pepe Reina, responsable del establecimiento.
Desde entonces, en este espacio llevan casi un año y medio consolidando esta nueva forma de salir de fiesta en la capital del Principado. «La gente ahora puede estar bailado a las seis de la tarde, cuando eso hace años era inimaginable», destaca el hostelero, quien es testigo de cómo cada vez más personas prefieren tomarse unas copas y sacar los pasos prohibidos a plena luz del día, sin necesidad de esperar a la madrugada. «Mucha gente se da cuenta de que así pueden aprovechar todo el fin de semana», asevera.
Por lo general, los asturianos que acuden a El Feroz son adultos, con o sin responsabilidades familiares. «La mayoría tienen más de 30 años», dice Pepe Reina, antes de señalar que debido a la «ubicación privilegiada» del local, no solo acuden vecinos de Oviedo y de los alrededores, sino que también es frecuente ver a numerosos turistas que se acercan para disfrutar del ambiente. Además, lo hacen cualquier día de la semana, ya que el bar permanece abierto de forma ininterrumpida. De lunes a viernes abre sus puertas a partir de las cuatro de la tarde, mientras que los fines de semana lo hace desde el mediodía, justo a tiempo para el vermú.
Eso sí, es poco común ver a adolescentes en este bar de copas. «La gente joven sigue saliendo por el Oviedo antiguo», comenta el hostelero. En su opinión, aunque el tardeo está en auge y ha ganado muchos adeptos, no cree que vaya a sustituir al ocio nocturno tradicional. Ambas formas de divertirse, asegura, tienen públicos distintos y momentos diferentes. «La noche seguirá por un lado y el tardeo por otro», afirma convencido. Para él, lo interesante es que ahora hay más opciones y cada cual puede elegir cómo, cuándo y con quién disfrutar del tiempo libre.
Aunque El Feroz y Amanä se hayan convertido en los últimos meses en locales de referencia para salir de fiesta por la tarde en Oviedo, lo cierto es que el bar para tomarse la primera copa siempre ha sido y es el Mala Saña. Esta coctelería que se ha hecho un hueco entre las mejores de España y Portugal es desde hace años el punto de encuentro de quienes quieren disfrutar de un buen trago, ya bien sea a la hora del vermú o después de una comida con familiares y amigos, en el mejor de los ambientes.
«Para nosotros lo que es el tardeo, que ahora parece que es tendencia, no es nada nuevo. Desde el primer día que abrimos la puerta de Mala Saña hemos vendido cócteles y copas por la tarde. De hecho, me acuerdo que cuando empezamos la gente decía que estaba muy de moda por la zona levantina», reconoce Saúl Vega, socio fundador de este local especializado en el arte de mezclar destilados. Ubicado en la plaza Juan XXIII, en él se sirven una amplia variedad de tragos líquidos que permiten al consumidor explorar todo tipo de sabores y texturas.
Sus puertas están abiertas de martes a jueves en horario de 16.00 a 01.30 horas, mientras que el viernes prolongan el cierre hasta las 02.30 horas. Los sábados y domingos abren ya al mediodía, concretamente, a partir de las 12.00 horas empiezan a servir bebidas. Y lo hacen de forma ininterrumpida hasta las 02.30 y las 01.30 horas, respectivamente. Durante todo este tiempo sirven cócteles clásicos con o sin alcohol hasta las mezclas más modernas que permiten realizar un auténtico viaje sensorial.
Quienes disfrutan de estos tragos son jóvenes y no tan jóvenes. «El rango de edad de nuestros clientes es muy amplio. Aquí viene gente de veintitantos hasta personas de sesenta años. Aunque sí que es verdad que nuestro nicho de negocio está concentrado entre quienes tienen 25 y 50 años. Entre esos años se encuentra la mayor parte de la gente que nos viene a ver», precisa el propietario de este local que se ha consolidado como un referente del tardeo en Oviedo sin necesidad de reinventarse.
«En Mala Saña no hemos tenido que cambiar nuestro modelo de negocio en ningún aspecto. Hacemos lo mismo de siempre. Lo que pasa es que ahora hay más negocios en Oviedo que se han enfocado a ese tipo de ocio. Por tanto, ahora hay más oferta», reconoce Saúl Vega. Que haya más competencia no lo ve como una amenaza porque cuentan con una fiel cartera de clientes. En cambio, sí que considera que puede suponer un peligro para el ocio nocturno. «El tardeo ya está desbancando a la noche. Basta con dar una vuelta por la noche para ver que hay más gente por los bares de tarde que por la madrugada», reconoce.
La situación es algo diferente en Gijón. Aunque el tardeo está empezando a funcionar en la villa, «lo hace despacio y todavía por detrás de Oviedo», asegura Ángel Lorenzo, responsable de El Cielo de Belliavista, uno de los eventos de tardeo que más fama ha adquirido en los últimos años en la ciudad.
El hostelero gijonés señala que cada vez son más los locales de la ciudad que se suman a esta nueva tendencia, como el Bambara, que poco a poco se van adaptando a esta nueva forma de socializar. Aunque Lorenzo asegura que el verdadero tardeo que triunfa en Gijón es al aire libre, en zonas como «la Cuesta del Cholo, el Panthai o el Pura Vida», donde se puede encontrar «público de todas las edades».
Un caso excepcional, asegura, es El Cielo, un evento que tiene lugar cada domingo de verano al caer la tarde y que «atrae a gente no solo de Gijón y de Asturias, sino también de León o Santander». Esta fiesta se organiza en las instalaciones del Bellavista, situado en la avenida José García Bernardo frente a la playa de San Lorenzo. Este local ofrece además alternativas de tardeo durante el resto del año, así como servicios de comida, y su horario es de 12.00 a 23.00 de miércoles a sábado, los domingos hasta las 22.00 horas y los lunes, hasta las 16.00. Por su parte, Ángel Lorenzo ha mostrado además su deseo de fortalecer el tardeo también «en espacios interiores para el próximo evento».
Para Sergio Suárez, hostelero de El Palace, el tardeo se encuentra «cada vez más en auge» entre los gijoneses y, en los últimos años, ha tenido una acogida «incluso mayor que el ocio nocturno». Esta nueva forma de salir ha supuesto un cambio de tendencia, «al igual que sucede con la moda y la ropa». Aunque el hostelero no conoce la razón exacta del éxito del tardeo, asegura que esta nueva moda ha experimentado un fuerte crecimiento desde la pandemia y cree, además, que «en un corto periodo de tiempo» podría llegar a desbancar al ocio nocturno.
En cuanto al perfil del cliente, Suárez afirma que el tardeo se da más entre personas a partir de los treinta y cinco años, una edad que contrasta con «los adolescentes» que acuden al establecimiento por la noche. La hora punta para comenzar a tomar unas copas por la tarde «suele ser sobre las 18.00 horas», explican desde El Palace, y normalmente «se alarga hasta las 23.00 horas o incluso hasta cerca de la medianoche».
El tardeo se caracteriza, según Suárez, por «un ambiente más calmado», que difiere del ambiente de discoteca que se da por la noche. «Por la tarde, la gente suele estar tomando una copa tranquilamente, sentada y con música ambiente, más que de fiesta». Aunque lo que sí mantienen en común son las consumiciones: las copas siguen siendo las grandes protagonistas.
Este establecimiento, ubicado en la plaza del Marqués en Gijón, responde cada fin de semana a la demanda de esta nueva moda. Además, ofrece servicio de restaurante y por las noches se convierte en un concurrido bar de copas que permanece abierto hasta las 02.00 horas los viernes y sábados.
Además, esta tendencia varía según el día de la semana. Mientras que los viernes el tardeo da comienzo en torno a las 18:00 horas, los sábados y domingos puede empezar incluso «a la hora del vermut», asegura Omar Prieto, responsable del Ocean en Gijón, quien afirma «sin ningún tipo de duda» que el tardeo está comienzo a tener una buena acogida entre los gijoneses, sobre todo desde el año pasado.
El Ocean, ubicado en el Puerto Deportivo, ofrece una gran variedad de cócteles y platos para disfrutar con vistas a las embarcaciones, acompañadas siempre de una música ambiente que se adapta a cada momento. Además, cuenta con un extenso horario de apertura: de 12.00 horas a 01.00 horas; y los viernes y sábado hasta las 02.30 horas.
Por otro lado, Prieto ha indicado que cree que el tardeo y el ocio nocturno pueden ser complementarios entre sí, aunque el público objetivo es diferente. Mientras que la tarde es preferida por los gijoneses a partir de los 30 años, la noche continúa conquistando a los más jóvenes.