El impacto de la Gran Recesión llegó a rebajar los sueldos y el aumento de la inflación ha aniquilado el poder adquisitivo de las subidas más recientes
10 jun 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Es bien sabido que la media es un dato que puede ser muy engañoso: si dos personas se sientan a la misma mesa, uno de ellos se come dos pollos y el otro no se come ninguno, la media es que se comió un pollo cada uno. Pero lo cierto es que uno se quedó saciado y el otro con fame. No es muy distinto el caso de la medición de los salarios porque con mucha frecuencia se dan las cifras y variaciones de las medias de los sueldos, pero ese es un enfoque engañoso que apenas cuenta un fragmento de la historia completa.
El Instituto Nacional de Estadística (INE), publicó a finales del pasado mes de mayo los datos más recientes de la Estructura Salarial del país, con datos correspondientes a las comunidades autónomas y con la posibilidad de ver su desarrollo entre los años 2008 y 2023. Es un período muy adecuado para ofrecer una perspectiva general porque en 2008 fue el estallido de la Gran Recesión, unido al pinchazo de la burbuja inmobiliaria en el caso de España, y muchas variables económicas (desde el empleo a la tasa de pobreza) apenas han comenzado a recuperarse en el presente desde esa debacle.
A fecha de 2023, el salario medio de Asturias era de 28.000 euros, con una relevante diferencia por sexos: 34.000 de media entre los hombres y 24.000 de media entre las mujeres; si se mira la evolución desde 2008 ha habido un incremento, aquel año la media era de algo más de 21.000 euros (24.000 entre los hombres y 18.000 entre las mujeres) pero obviamente la media está contando una cifra calculada entre el salario más bajo y el más elevado.
El INE ofrece cifras que permiten una perspectiva mejor, por ejemplo la mediana, que en este caso es el valor central de la distribución salarial, donde el 50% de los trabajadores gana menos y el otro 50% gana más. En el año 2023, para ambos sexos, la mediana de Asturias era de 24.000 euros, ya supone una rebaja de 3.000 respecto a la media, y esto sólo por calcular cómo se parte en dos la escala salarial. El INE sí ofrece el dato del salario más frecuente en España, donde se concentra la mayor parte de los trabajadores, y a fecha de 2023 era una cifra de 15.000 euros, muy probablemente un dato también válido para Asturias.
El hecho de que en las últimas legislaturas se haya incrementado, por iniciativas legislativas, el salario mínimo interprofesional (SMI) pero el resto de salarios no ha subido en la misma medida, ha hecho que el mínimo se acerque cada vez más al más frecuente.
El golpe de la Gran Recesión se hizo notar de forma muy intensa en los sueldos de los asturianos menos afortunados. La evolución del cuartil inferior, el dato que recoge el salario que deja por debajo al 25% de los trabajadores, revela que tras la crisis los salarios de este grupo menguaron. En 2008 estaba en poco más de 13.300 euros, en 2012 bajó a 12.000 y no volvería a superar los 14.000 hasta 2019; fueron prácticamente dos décadas de rebaja emolumentos y estancamiento entre los sectores menos favorecidos.
Tanto en la media, como en la mediana, como en el cuartil inferior o incluso en el superior ( que indica el salario por debajo del cual se encuentra el 75% de los trabajadores), en todas estas variables, para hombres y para mujeres, se puede ver que en los años inmediatamente posteriores a la Gran Recesión hubo una rebaja de los salarios y que sólo empezaron a crecer después de que transcurriera, al menos una década. Aunque sí hubo una excepción, el grupo de sueldos más elevado nunca dejó de subir.
Esto puede apreciarse en otra de las variables que ofrece el INE sobre la estructura salarial, el cálculo del percentil 90, que representa el salario por debajo del cual se encuentra el 90% de los trabajadores; sólo el 10% de los sueldos más altos está por encima de esta cifra. Pues bien, se trata de la única columna con una evolución positiva constante, desde los de 33.000 euros de 2008 hasta los casi 49.000 del año 2023.
A estos fríos números se suman otros no menos heladores, el incremento de la inflación ha sido constante, y en porcentajes muy altos en los últimos años. Ya sea por el efecto de la pandemia (que paró la circulación de materias primas encareciendo sus costes) o de la guerra de Ucrania, los precios han aumentado de forma mucho más intensa que unos salarios que apenas en los últimos años habían empezado a crecer tras casi dos décadas de estancamiento.
Pero además la inflación ha sido especialmente intensa en Asturias es dos aspectos de los que nadie puede escapar: los alimentos y la vivienda. A finales de enero, el INE también daba cuenta del balance de los precios en el Principado, la comunidad cerró 2024 con una inflación del 3,1%, tres décimas por encima de la media nacional, que se situó en el 2,8%. Asturias se posicionó así entre las cuatro comunidades con un mayor incremento de precios, al situarse al mismo nivel que Aragón (3,1 %) y solo por debajo de País Vasco (3,6 %) y Baleares (3,4%). El INE reveló entonces que los alimentos y bebidas no alcohólicas se encarecieron un 2,3% en Asturias, cinco décimas por encima de la media nacional (1,8 %).
Ya en enero daba cuenta además de un aumento de los precios de la vivienda, pero la tónica se ha repetido además en el presente ejercicio: en el primer trimestre de este 2025 el precio de la vivienda subió en Asturias en el primer trimestre un 13,1% respecto al mismo período del año pasado, se trata de la mayor subida en casi dieciocho años. En su nota, el INE señalaba también que Asturias registró la quinta mayor subida interanual de precios entre las comunidades autónomas tras Andalucía (+14 %), Murcia (+13,3 %), Aragón (+13,2 %) y La Rioja (+ 13,2 %), frente a la subida nacional del 12,2%.