Native, el restaurante de Lastres donde el arte francés se funde con los productos asturianos
ASTURIAS
El matrimonio formado por Constance Barrère y Damien Teixidor se quedó enamorado de la villa costera tras un viaje al Principado
21 jul 2025 . Actualizado a las 09:33 h.Su pasión por recorrer el mundo y su amor por el arte llevaron a los franceses Constance Barrère y Damien Teixidor a trasladarse hasta Lastres, donde ahora regentan su propio restaurante. Native es la mezcla perfecta entre cocina y creatividad y, a través de sus platos, estos asturianos adoptivos fusionan la gastronomía de su país natal con los productos propios de la región. Una apuesta que, aunque es arriesgada, ha tenido buena acogida en la villa costera.
Lejos de los fogones, Constance y Damien comenzaron su carrera profesional vinculada al arte. Ella estudió Teoría y Estética del Arte Contemporáneo en Barcelona y durante años ejerció su profesión como directora de galerías de arte. Aunque Constance sentía un gran amor por su profesión, «el fuerte aspecto económico y capitalista que conllevaba», hizo que la francesa se distanciara poco a poco de su pasión. Su marido, Damien, también estaba estrechamente vinculado con el arte, «era escultor». El francés encabezaba un proyecto artístico junto a uno de sus amigos, pero tras el fallecimiento de éste «decidió dejarlo», explica Barrère.
El arte no era la única pasión de este matrimonio. Recorrer el mundo y descubrir distintos países se convirtió en un estilo de vida para estos franceses. Fue en uno de sus destinos donde Damien descubrió que podía retomar el arte a través de la cocina. «En Australia, Damien se dio cuenta de que podía trasladar toda su creatividad a la cocina», explica su esposa, por ello los platos de este cocinero francés nunca se caracterizaron por seguir las clásicas recetas.
De regreso a Francia, la pareja decidió montar su propio restaurante. Con una carta corta y centrada en los productos de temporada, «apostamos por una cocina ecológica, porque no hay planeta B», explica Constance. «Es nuestra pequeña y humilde forma de participar en ello». Y, aunque el restaurante francés funcionaba a la perfección, un viaje al Principado cambiaría el rumbo de su vida.
Hacía tiempo que la idea de volver a vivir en España rondaba en la cabeza de Constance, pero esta vez, explica, «me apetecía algo más alejado del Mediterráneo, quería temperaturas más templadas y una naturaleza más potente». Fue en 2021 cuando el matrimonió francés recaló en Lastres en una visita a unos amigos que vivían por la zona. Lo que comenzó siendo una escapada de tres semanas, terminaría por convertirse en su nuevo hogar. «Nos enamoramos de la zona por su belleza, la naturaleza, el monte, el mar y su gente», recuerda Barrère. En el camino de vuelta a Francia, la pareja tomó la decisión: «venderíamos el restaurante y nos trasladaríamos a Lastres para comenzar de nuevo.
Pero no fue hasta julio de 2023 cuando la pareja se asentó definitivamente en Asturias. A su llegada, solo quedaba buscar un nuevo local donde montar el establecimiento y ponerse manos a la obra. En su búsqueda se toparon con El Rápido, una sidrería de toda la vida que les pareció «muy bonita, aunque enorme». Nuestro restaurante en Francia era un local pequeño, porque nos gusta tener un trato cercano con la gente. Aunque este local nos parecía muy grande para conseguir esto, era muy bonito y su antiguo merendero hizo que lo quisiéramos intentar», asegura la pareja. En ese momento comenzaron las labores de remodelación y en enero de este año Native consiguió abrir por fin sus puertas en Lastres.
La cocina de Damien no ha dejado indiferente a nadie. Sus platos, que combinan a la perfección la cocina francesa con los productos locales y de temporada, ya han conquistado a los paladares más exquisitos de la zona. No sin dejar alguna que otra anécdota por el camino. «Los pescadores de la zona vienen a veces a Native a tomar una copa», comienza narrando Constance. «Un día, mi esposo les ofreció para picar un hígado de pixín, que lo hace en la sartén con encurtido por encima. Se quedaron sorprendidos, les gustó mucho, y nos contaron que ellos lo habían tirado a la basura toda la vida. Damien les explicó que en Francia es algo que se vende en las pescaderías y que, además, no es especialmente barato». Esto demuestra, asegura la francesa, «que con el diálogo y explicando los platos podemos intentar que nuestra cocina, aunque no sea muy común, llegue al resto de la gente».
Más allá de su restaurante, la pareja francesa encontró en Asturias un lugar ideal para la crianza de su hija. «Ella tiene ahora siete años y queríamos un lugar donde pudiera moverse libremente. Aunque a veces echa de menos Francia porque tiene allí a parte de su familia, nos asegura que aquí es muy feliz». Al igual que Constance y Damien, que han encontrado en el Principado «un auténtico paraíso».