La hostelería asturiana carga contra los pisos turísticos y las fiestas de prao

F. S.

ASTURIAS

El Carmín de La Pola 2019
El Carmín de La Pola 2019

OTEA reclama al Principado una normativa menos «laxa» y que todos sigan «las mismas reglas»

04 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

En su balance del verano, la patronal de la hostelería en Asturias, OTEA, señaló que la búsqueda de un clima suave ha sido un factor determinante en el empuje del sector en el Principado, ya con casi 40.000 trabajadores. Sin embargo, los portavoces de OTEA, y no es la primera vez que lo hacen, han señalado como adversarios directos a los pisos turísticos y a las fiestas de prao, a los festivales, reclamando para todos ellos una regulación más estricta.

En la presentación del balance, en la que participaron José Luis Almeida (que también preside la hostelería de España), acompañado por los vicepresidentes de a entidad, Fernando Corral y Javier Martínez, los responsables de OTEA señalaron que la encuesta entre los hosteleros reflejaba un descenso de la rentabilidad de sus negocios y afirmaron que en eso tuvo un impacto crucial el absentismo laboral, pero también el incremento de festivales que, según un 38%, dicen que les perjudican de forma directa, según recogió Europa Press.

En este sentido, Martínez afirmó que cada vez hay festivales mayores y con mayor afluencia de público, incluidas las fiestas de barrios y parroquias y que se trataba de una queja recurrente de los hosteleros de Gijón (entre los que se menciona esa causa hasta en el 52% de los encuestados) que aseguraron que estos festejos y los festivales suponían una rebaja de entre el 12% y el 15% de su facturación. De hecho, los portavoces de OTEA reclamaron una regulación para que «todos compitan en las mismas circunstancias que la hostelería» y aseguraron que el sector tiene mayores controles sanitarios y un horario de apertura más restringido que los festivales o las fiestas.

Los pisos turísticos

Pero junto a festivales y fiestas de prao, para las que se reclamaron «las mismas reglas del juego», los hosteleros pusieron el foco también en las viviendas de uso turístico, reclamando al Principado una reforma de la normativa actual que consideraron demasiado «laxa».

La patronal de la hostelería en Asturias, Otea, ha advertido de que el aumento de visitantes registrado en julio, agosto y septiembre no se tradujo en un incremento proporcional de la ocupación hotelera. La organización atribuye este fenómeno a la proliferación de viviendas de uso turístico, que además estaría afectando al consumo en restauración.

Lo cierto es que el Principado ultima ya su ley autonómica de pisos turísticos, que se encuentra en fase de información pública. La nueva normativa exige a las viviendas de uso turístico disponer del certificado de acuerdo de la comunidad de propietarios, así como la obligatoriedad de publicitar cada piso con un número de registro en todos los canales en los que se comercialicen. Además, tendrán que cumplir los requisitos técnicos equiparables a los de hoteles, casas rurales o apartamentos turísticos. En este sentido, deberán contar con un plan de seguridad técnica y salubridad, como cualquier otro establecimiento turístico.

¿Cuánto han crecido los pisos turísticos en Asturias? Lo hicieron de forma espectacular, hasta el punto de que Oviedo y Gijón lideraron el aumento de este tipo de viviendas en todo el país, en los años inmediatamente posteriores a la pandemia. Sin embargo, luego Gijón aprobó una moratoria de un año en que no se dieron más licencias, hasta el presente. Según los datos más recientes de Exceltur, correspondientes a los primeros meses de este 2025; en Oviedo hubo un aumento del 3,5% de pisos turísticos con un total de 3.359 plazas, a la vez en la capital las plazas en hoteles menguaron un 3,4% y fueron 180 menos de las que había el año anterior. El mismo informe para Gijón indica que las plazas de estos pisos son 5.546, lo que supone un descenso del 4% respecto al año anterior, pero también disminuyeron en la ciudad las plazas hoteleras, que menguaron un 4% y fueron 194 menos.

Según los datos del observatorio turístico de Otea, la ocupación hotelera alcanzó el 82,62 % en julio, el 92,45 % en agosto y el 55,17 % en septiembre. En el caso de los cámpings, los registros fueron del 84 % en julio, del 96 % en agosto y del 40 % en septiembre.

El mes de julio presentó una «buena» ocupación, con un ligero repunte respecto a 2024, aunque acompañado de una caída en el precio medio, excepto en el occidente, donde los precios crecieron. En agosto, los resultados fueron similares a los del año anterior, con un notable incremento en las tarifas hoteleras pero con menor ocupación en la zona central.

En conjunto, la hostelería asturiana mantuvo cifras de ocupación similares a las de 2024, aunque con un ligero descenso en precios. En el turismo rural, la tendencia fue inversa: se ocuparon menos plazas, pero con tarifas más elevadas. Por su parte, los cámpings repitieron los buenos resultados del verano anterior.