Incautan los animales de la mujer del ganadero asesinado en Ribadesella por «grave deterioro»
ASTURIAS
Mar Berjón, viuda de José Antonio Otero Toraño, «no tenía voluntad de realizar los cuidados» pertinentes al ganado, según los inspectores
13 nov 2025 . Actualizado a las 14:10 h.Nueva actualización en uno de los casos más mediáticos de los últimos meses en el Principado: el asesinato del ganadero de Cuevas del Mar, José Antonio Otero Toraño, el pasado 12 de septiembre. En los últimos días, tras una visita de los veterinarios a los animales que pertenecían a la víctima, estos han redactado un informe. En él advirtieron de un deterioro «incompatible con el bienestar animal» en los terneros, equinos y vacas que estaban a cargo de la viuda de José Antonio, Mar Berjón.
Este informe resultó clave para que la Consejería de Medio Rural y Política Agraria incautase los animales el pasado miércoles. Según las inspecciones rutinarias, Mar Berjón «no tenía voluntad de realizar los cuidados». Esto se pudo certificar, según la información publicada por eldiario.es, al comprobar el estado del ganado. El «grave deterioro» de salud que padecían está catalogado como una falta muy grave, según recoge el artículo 20 de la Ley 32/2007, de 7 de noviembre, para el cuidado de los animales en su explotación, transporte, experimentación y sacrificio.
El artículo indica la posible adopción de medidas provisionales, como la incautación de animales en caso de grave riesgo para su vida, antes de iniciar el procedimiento sancionador. También permite otras acciones, como la no expedición de documentos legales para el traslado de animales, la suspensión o paralización de actividades, instalaciones o medios de transporte, y el cierre de locales que no cuenten con las autorizaciones o registros preceptivos.
Con estas bases legales, la actuación de la Consejería de Medio Rural ya ha sido comunicada a los Juzgados de Cangas de Onís, donde se siguen practicando diligencias por el crimen. En las últimas semanas, la Guardia Civil ha tomado declaración a la pareja de la víctima y a su hermana, Magdalena, que estaban en el domicilio cuando se produjo el asesinato. En el caso de la cuñada, compareció en dos ocasiones para dar su versión de los hechos, pues según afirmó, estaba en otra estancia de la casa cuando sucedió.
El mayor interrogante sigue siendo quién fue el autor del asesinato. La viuda, desde el principio, sostuvo que fueron dos encapuchados los que entraron en el domicilio y golpearon a José Antonio con un objeto contundente, acabando así con su vida. Sin embargo, los perros de la casa no ladraron en ningún momento y las cámaras de seguridad no captaron imágenes. Mientras tanto, la Guardia Civil continúa investigando e interrogando a vecinos y al entorno de la víctima. Además, el juzgado ha declarado el secreto de actuaciones para no interferir en las pesquisas policiales.