Puigdemont no espera a la sentencia del TJUE e insta al Supremo a anular su detención

Xavier Gual BARCELONA / E. LA VOZ

ASTURIAS

Glòria Sánchez | EUROPAPRESS

Alega que el abogado general de la UE avala la ley de amnistía

17 nov 2025 . Actualizado a las 21:41 h.

Ni una semana ha esperado Carles Puigdemont tras el alegato a su favor del abogado general del TJUE, Dean Spielmann, para pedir que le levanten la orden de detención que pesa contra él desde que declarara la independencia en el 2017. Sin aguardar siquiera a la sentencia de la gran sala de Luxemburgo, que tardará al menos dos meses, la defensa del expresidente catalán ve razones más que suficientes para reclamar al Tribunal Constitucional que aplique las medidas cautelarísimas presentadas en julio, y deje en suspenso la orden del juez instructor del Supremo Pablo Llarena, que le impide poner un pie en España sin riesgo de ser detenido. En concreto, su abogado, Gonzalo Boye, exige la «suspensión inmediata de las órdenes de búsqueda, detención e ingreso a prisión» hasta que el órgano de garantías se pronuncie sobre su recurso de amparo, que fue admitido en octubre, contra la decisión del Supremo de no aplicarle la amnistía.

En su escrito, Boye subraya que, según el abogado general del TJUE, la amnistía es una «competencia soberana de los Estados miembros», lo que, en su opinión, impide a los tribunales españoles que «invoquen dudas europeas como obstáculo para su aplicación». El letrado manifiesta que las conclusiones de Spielmann junto al aval del Constitucional a la ley del olvido penal del procés, que tuvo lugar en junio, «elimina cualquier fundamento jurídico para mantener viva una orden de detención mientras se tramita el amparo». En este sentido, sostiene que mantener la orden de detención «supondría un sacrificio desproporcionado e innecesario, incompatible con los principios de proporcionalidad, necesidad y mínima injerencia que rigen en esta fase».

Cambios en la cúpula de Junts

En Junts se preparan ya para la vuelta del expresidente de la Generalitat. La cúpula del partido anunció este lunes cambios en su organigrama a propuesta del propio Puigdemont, que pasan por situar al hasta ahora líder del grupo parlamentario en la Cámara catalana, Albert Batet, como su nueva mano derecha. Batet asume la presidencia adjunta y la dirección de campaña «ante los posibles escenarios políticos» que se abren tanto «en las Cortes Generales como en el Parlamento de Cataluña». Junts es el principal partido de la oposición en Cataluña, gobernada por el PSC, si bien los posconvergentes renunciaron a ejercer este papel tras la investidura de Salvador Illa.