Los suicidios descienden en Asturias aunque sigue con la tasa más alta del país

ASTURIAS

F. Sotomonte

El Principado está además a la cabeza en el consumo de antidepresivos

23 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Asturias es la comunidad con la mayor tasa de suicidios por habitante, y lo viene siendo desde hace tiempo, aunque las cifras de 2024 dan una luz de esperanza ya que se ha registrado un descenso en el número de decesos.

Así lo recogen las cifras del INE que dan cuenta de que al terminar 2024 se habían contado en Asturias un total de 119 suicidios, un número elevado, 11,75 fallecimientos por cada 100.000 habitantes, la tasa más alta del país pero menor que la registrada en 2023 cuando se contaron 140 suicidios en el Principado. A nivel nacional se ha dado también un descenso general en el número de suicidios. Pero ¿es un descenso suficiente para pensar en una tendencia?

Habrá que esperar a ver los datos de este 2025 que termina, pero la secuencia en el registro de suicidios es muy irregular, con muchos picos aunque desde comienzos del siglo XXI las cifras han sido mejores en general que en unos años 90 que fueron una década de enorme número de estos episodios.

La estadística del INE comienza en 1980 y refleje un incremento casi constante de suicidios en la última mitda del siglo pasado con picos muy altos 1988, 1991 y 1996, a partr de entonces empieza a descender pero con muchos altibajos y no rara vez descienden del centenar de muertes anuales. En este último periodo de forma permanente Asturias ha estado a la cabeza del país en la tasa de suicidios.

En este tipo de muertes hay un factor de género inquebrantable, los suicidios de los hombres triplican a los de las mujeres en todo el país y en todos los tramos de edad menos en los casos de personas muy jóvenes, adolescentes, entrando en la veintena los casos de suicidio masculino multiplican exponencialmente al femenino. 

Esa diferencia se ha dado también en el registro de 2024. El año pasado se suicidaron 90 hombres en Asturias y el mismo periodo lo hicieron 29 mujeres. Esa brecha, de el triple de suicidios en hombres, responde a la combinación de varios factores de carácter sanitario, social y demográfico. Los especialistas señalan que, aunque las tentativas son más frecuentes entre las mujeres, los hombres suelen emplear métodos de mayor letalidad, lo que reduce de forma significativa las posibilidades de intervención médica y supervivencia.

A esta circunstancia se suma el peso de determinados patrones culturales de género. En muchos casos, los hombres presentan mayores dificultades para expresar el malestar emocional o para solicitar ayuda profesional, lo que retrasa la detección de situaciones de riesgo. En ese contexto, el consumo de alcohol u otras sustancias aparece a menudo como una vía de evasión del sufrimiento psicológico, en lugar de un abordaje terapéutico adecuado.

En el caso concreto de Asturias, estos factores se ven reforzados por rasgos estructurales propios del territorio. El envejecimiento acusado de la población, la soledad no deseada en áreas rurales dispersas y las consecuencias sociales del declive industrial inciden de forma especial en los hombres de mayor edad. La pérdida de referentes laborales y comunitarios, unida al aislamiento, incrementa la vulnerabilidad de este colectivo y ayuda a explicar la mayor incidencia del suicidio masculino en la comunidad.

Consumo de antidepresivos

Asturias se sitúa a la cabeza del país en el consumo de antidepresivos, una pauta que se repite en buena parte de las comunidades del noroeste y que presenta además una clara diferencia por sexos, con un mayor uso entre las mujeres que entre los hombres. Así lo reflejan los últimos datos de la Encuesta de Salud de España, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) con cifras correspondientes a 2023.

Según este estudio, el 11% de la población asturiana ha consumido antidepresivos en las dos semanas previas a la encuesta, el porcentaje más elevado de todas las comunidades autónomas y muy por encima de la media nacional, situada en el 6,3%. Solo Galicia, con un 10%, se aproxima a estas cifras, mientras que Canarias (9%) y La Rioja (8%) también presentan niveles relativamente altos en el conjunto del país.

El análisis por sexos muestra diferencias significativas. En el caso de los hombres, el 7% de los asturianos consume antidepresivos, el registro más alto a nivel nacional, aunque muy similar al de Canarias, donde se alcanza el mismo porcentaje. Entre las mujeres, el consumo es sensiblemente mayor: Galicia encabeza la clasificación con cerca del 15% de mujeres con antidepresivos recetados, seguida de Asturias, que roza el 14%. Otras comunidades como Murcia, Canarias o Baleares también presentan porcentajes elevados, en torno al 10%, aunque por debajo de los niveles registrados en el noroeste.