Un equipo en el que creer

Analizamos la histórica temporada del Vetusta y cómo se presenta el curso que viene en 2ªB

Los jugadores del Vetusta celebran el ascenso
Los jugadores del Vetusta celebran el ascenso

Oviedo

El éxito del Real Oviedo Vetusta se entiende echando un pequeño vistazo a un pasado no tan lejano: hace nueve años, por estas mismas fechas, al primer equipo aún le duraba la resaca del ascenso a 2ªB logrado en Mallorca. Menos de una década después, el filial celebra ese mismo ascenso y el club azul se pone, en cuanto a categoría se refiere, a la altura de la mayoría de entidades de la élite patria al tener dos equipos en las primeras tres categorías del fútbol nacional.

Antecedentes: de Luis Arturo a Javi Rozada

Es innegable que el curso pasado, a pesar de no clasificarse para el playoff de ascenso, el Vetusta dio un salto competitivo importante. Luis Arturo le dio la batuta a la generación que un año antes había realizado la mejor temporada en tiempo del División de Honor y esa responsabilidad ha sido clave en el éxito de esta 17/18.

El entrenador llanisco salió y su sustituto fue toda una declaración de intenciones por parte del club. Javi Rozada volvía al Requexón con la clara intención de devolver al filial a la división de bronce. Precedido de un ascenso a 2ªB y dos permanencias en dicha categoría con el Lealtad, el ovetense es un animal competitivo. 

Su gran conocimiento del mercado nacional en general y asturiano en particular le fue suficiente para hacer los fichajes justos para elevar el nivel de la plantilla y reforzar a las dos generaciones que confluían en el Vetusta.

Javi Rozada en la celebración del ascenso
Javi Rozada en la celebración del ascenso

Experiencia y juventud, la fórmula perfecta

La generación del 97 formada por los Josín, Viti, PrendesSteven y apoyada por Asier Gomes (1998), que dos años antes llegaron a la Copa del Rey con el juvenil A carbayón, es el núcleo en el que se sustenta este equipo. Todos ellos hicieron la pretemporada a las órdenes de Juan Antonio Anquela y su futuro debe estar ligado a una oportunidad en el primer equipo.

Para acompañar a dicha camada, Rozada se apoyó en dos grupos claramente identificados: los "veteranos" de El Requexón y los refuerzos ajenos a la escuela azul. 

Ese primer bloque lo lideraron Edu Cortina (1996), Jimmi (1996), Lucas Ahijado (1995), Emilio Morilla (1995) y David González (1993). Indiscutibles los tres primeros, los dos últimos tuvieron un papel más secundario.

En el segundo bloque están los dos porteros, Lobato y Ernesto. La portería estuvo protegida por un vasco (Gorka Giralt, 1995) y un navarro (Aitor Navarro, 1993). Con experiencia en 2ªB, ambos demostraron ser un argumento muy fiable. Lobato y Ernesto, también con pasado en la división de bronce, dieron ese punto extra tan necesario en una plantilla joven

Alineación del Vetusta en un partido liguero
Alineación del Vetusta en un partido liguero

Caso aparte es el de Borja Sánchez (Oviedo, 1996). Canterano del Requexón que fichó por el Real Madrid en edad cadete, volvió al club azul en forma de cesión con la intención de liderar al Vetusta en su camino a 2ªB. Y vaya si lo hizo.

La temporada: constancia en Liga y un sobresaliente playoff

Con el ascenso del Sporting B y la permanencia de Lealtad y Caudal, desde verano se apuntaba al Vetusta, Marino y Langreo como claros candidatos a llevarse el campeonato de Tercera. Los de Rozada empezaron de forma inmejorable: nueve victorias y dos empates en las primeras once jornadas. Pero llegó noviembre. El filial azul encadenó tres jornadas sin ganar, perdiendo ante Tuilla y Marino, en un duelo en el que mereció mejor suerte. 

El juego azul nunca tuvo un patrón claro. La fiabilidad defensiva, nada habitual en un filial, fue uno de las claves del equipo. El Vetusta encajaba poco y en campo contrario tenía argumentos de sobra. Rozada acumulaba talento por dentro con Cortina, Jimmi, Borja y Asier en un segundo plano, para luego atacar en los costados con Lucas o Ernesto. Arriba, Steven, David y Cano ponían el gol.

El Vetusta no se diluyó, aguantó el tirón y a finales de enero recuperó el liderato del grupo. Tras dos meses de intercambios en la primera posición con el Marino, los carbayones dieron un golpe encima de la mesa ganando en Miramar a su máximo rival, en un partido en el que demostraron tener el juego y carácter que se volvieron a ver en el playoff ante el Mutilvera. 

Los jugadores del Vetusta celebran el ascenso
Los jugadores del Vetusta celebran el ascenso

Los de Rozada cogieron el liderato al término de esa jornada 32 y no lo volvieron a soltar. El playoff deparó una eliminatoria ante el campeón navarro, el Mutilvera. La respuesta del Vetusta no pudo ser más potente: 0-2 en la ida y 3-1 en El Requexón. El filial azul, 16 años después, volvía a ser de Segunda B. 

Una puerta que debe ser derribada

Los datos están ahí y no hay que esconderlos: el Real Oviedo fue el noveno equipo de Segunda que menos chavales de su filial utilizó en el primer equipo. Es decir, 13 conjuntos dieron más minutos a sus canteranos en la ya finalizada 17/18. La planificación realizada en el verano anterior ya nos adelantaba que el Vetusta no iba a tener mucha presencia en el equipo de Anquela, pero una vez vistas las necesidades del primer equipo en ciertas partes del curso es difícil de entender que esto se mantuviera.

El ascenso a 2ªB parece ser el paso definitivo para que los jugadores del filial entren en los planes de la dirección deportiva de cara a diseñar las plantillas del primer equipo, así que varios jugadores podrían dar el salto más pronto que tarde.

Giralt ha entrenado todo el año con el primer equipo y, a sus 22 años, parece que será el portero del filial en la división de bronce. En defensa, Lucas, Josín y Prendes se juegan derribar la puerta. Sobre todo, vista la edad y las oportunidad en pretemporada, los dos últimos. Prendes parece ser más del gusto de Anquela, pero Josín ha acabado la temporada en un momento brutal y dejó un playoff de jugador muy a tener en cuenta.

Los jugadores del Vetusta celebran un gol en el playoff
Los jugadores del Vetusta celebran un gol en el playoff

El problema con Lucas es la competencia directa existente arriba. Ocupa la misma posición que Diegui Johannesson y eso le complica el tener una oportunidad. Aun así, el extremo reconvertido a lateral el año pasado ha demostrado con creces que la Tercera se le queda pequeña y que, con confianza y partidos en la zaga, puede dar un rendimiento muy interesante.

Tres nombres destacan en la medular: Edu Cortina, Jimmi y Borja Sánchez. El primero, el gran capitán, superó la lesión de hombro que le impidió debutar con el primer equipo y llegó a tiempo para incrustarse en el once inicial y no salir del mismo hasta el final. 

Jimmi ha sido uno de los grandes nombres del curso. Indiscutible para Javi Rozada, si la temporada pasada sorprendió a todos la 17/18 ha sido la de su confirmación. Mediocentro puro, capaz de robar, distribuir y dar el último pase. Pocos centrocampistas de su calidad se han visto en El Requexón en los últimos años.

Borja Sánchez fue la gran estrella del Real Oviedo Vetusta. Su increíble calidad técnica y su experiencia tanto en el juvenil del Real Madrid como en Fuenlabrada y Mallorca B hacían que los focos apuntaran a su figura, y no decepcionó. Desde el doble pivote, tirado a la izquierda o partiendo desde detrás del punta, se ha mostrado muy por encima de la categoría. Sorprende que no tuviera ni una oportunidad en el primer equipo.

Steven en el Vetusta-Mutilvera
Steven en el Vetusta-Mutilvera

Viti, jugador fetiche para Anquela, entrará en los planes de la dirección deportiva a poco que le respeten las lesiones. En la delantera el protagonista es Steven Prieto. Su carta de presentación en Segunda fue una asistencia y un gol en dos ratitos ante Valladolid y Granada, algo que no le valió para seguir en el primer equipo. 21 tantos fue su cifra final en Tercera, volviendo a hacer una gran temporada en su segundo año como senior.

Qué Vetusta veremos en la 18/19

El ascenso a 2ªB cambia drásticamente el escenario y abre un amplio abanico de mercado para el filial carbayón. La continuidad de Javi Rozada asegura que la plantilla será confeccionada a conciencia, pero tampoco se espera una renovación absoluta. 

Con las bajas ya confirmadas de Carlos Cano, Ánder Mediavilla y Gabri Cardozo, el futuro de Asier, una de los grandes talentos de El Requexón es una incógnita. El ovetense no ha tenido el protagonismo esperado y varios clubes importantes han llamado a su puerta.

Alineación del Vetusta en el playoff
Alineación del Vetusta en el playoff

La vuelta de Borja Sánchez es uno de los objetivos claros de Rozada. Su experiencia en la categoría se antoja clave en un grupo tan joven y habrá que ver qué condiciones pone el futbolista ovetense a la hora de volver a vestirse de azul, pero la intención del jugador parece quedarse en casa.

Cinco altas y cinco bajas. Esos son los números. El centro de la zaga debería ser reforzada, ya que Álex, central zurdo que ya ha debutado con el filial, acaba su etapa juvenil y una cesión a un Tercera parece su destino más probable.

Los hermanos Mier (que tuvieron un papel importante durante el curso), Sandoval y Francis son otros jóvenes que, dependiendo del mercado, seguirán en el Vetusta o saldrán cedidos.

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