La Pizarra: El Oviedo de los centrocampistas

Analizamos en cinco claves el empate de los carbayones ante el Extremadura

Anquela en el Oviedo-Extremadura
Anquela en el Oviedo-Extremadura

Oviedo

No fue el estreno soñado, pero por muy poco. El Real Oviedo dejó grandes detalles en su primera función de la temporada y empató un encuentro en el que hizo todo lo necesario para ganar. Anquela, con el cuaderno de notas de la pretemporada como referencia, propuso un plan que Juan Sabas no supo neutralizar.

Una idea clara

Centrales que buscaban el pase vertical para superar la primera línea de presión, interiores en amplitud, laterales en profundidad y extremos completando el triángulo por dentro. El Real Oviedo que se vio ayer ante el Extremadura fue la representación del trabajo realizado las últimas semanas.

Ante un rival que esperaba en su campo, los azules encontraron la salida limpia durante todo el encuentro. No solo es la calidad de las nuevas piezas, también son los automatismos adquiridos en la pretemporada. El partido pidió un paso adelante de Tejera cuando a Muñoz y a Boateng se les acabó la batería, pero la nota general es muy positiva.

Centro del campo diferencial

Los tres fichajes de la medular sabían lo que tenían que hacer tanto en fase defensiva como en ofensiva. Como dijimos en el párrafo anterior, en los inicios de juego los interiores se abrían para abrir nuevas líneas de pase. En ese aspecto es donde Javi Muñoz destaca por encima del resto. Mientras que Boateng disfruta al espacio pero sufre jugando de espaldas, el de Parla no tiene problema en recibir, girarse y tomar la mejor decisión.

Por su parte, el africano lideraba una presión tras pérdida clave en el buen hacer del equipo. Al Extremadura le duraba muy poco el balón, algo que explica el poco trabajo que tuvo Alfonso Herrero. Mientras que los interiores pisaban el área rival con asiduidad, Tejera sostenía al equipo, pendiente de todas las segundas jugadas para recuperar e iniciar de nuevo los ataques.

Equipo corto y coordinado

La eficacia de la presión en el centro del campo no se puede explicar sin la actuación del resto del equipo. En los inicios del Extremadura, Toché esperaba tapando la línea de pase al doble pivote, Saúl y Bárcenas cerraban el pasillo interior y vigilaban a los laterales y, tanto el centro del campo como la defensa azul, siempre estaba atenta para saltar con Rennella y Kike Márquez.

El Oviedo ahogaba a su rival, incapaz de llegar al área de Alfonso con fluidez. En ocasiones, Carlos y Christian salían más allá del centro del campo para perseguir a su marca y anticiparse. Sabas cambió a 4-4-2 renunciando al juego interior y buscando las transiciones rápidas por banda, pero tanto Boateng como Javi Muñoz supieron realizar coberturas para ayudar a Mossa y Diegui.

La falta de clarividencia en los últimos metros

Tal y como dijo Anquela en rueda de prensa, solo así se explica que el Real Oviedo no se llevase los tres puntos ayer. Parecía que el gol tempranero de Toché sería el inicio de un festín, pero los azules no pudieron volver a batir a Manu García. La inferioridad numérica en el área rival y la mala fortuna en los tiros lejanos impidió una renta mayor en el primer tiempo.

Tras el descanso, la mala toma de decisiones en los últimos metros marcó el partido. El Oviedo hacía lo más difícil, hilaba la jugada hasta encontrar la superioridad, casi siempre de izquierda a derecha, pero Diegui no estuvo acertado en el área rival. Ibra gozó de un mano a mano en el que el Djaló estuvo más rápido y Manu desbarató los intentos de Saúl, Joselu y Javi Muñoz.

Los puntos en una acción a balón parado

Tras 75 minutos de dominio, llegó el jarro de agua fría. En Segunda las acciones a balón parado tienen un valor capital y de esta manera el Extremadura rescató un punto que se antojaba imposible. Kike Márquez centró, Willy le ganó el salto a Mossa y Barrera, libre de marca, empujó como pudo el balón a la red. Alfonso la tocó, pero no consiguió evitar el gol.

Tras el empate el Oviedo siguió intentándolo mientras que Sabas pasó a jugar con doble lateral, buscando retener ese punto tan valioso que habían conseguido. Con Sandoval esperando en el banquillo, al Oviedo le faltó aire en la banda derecha. Reparto de puntos, pero pocas dudas de que en Córdoba el plan será el mismo. Así debe ser.

Valora este artículo

9 votos
Comentarios

La Pizarra: El Oviedo de los centrocampistas