Javi Muñoz: «El Oviedo puede dominar aún más con balón»

Pablo Fernández OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

Javi Muñoz celebra la victoria ante el Alcorcón
Javi Muñoz celebra la victoria ante el Alcorcón Real Oviedo

La Voz de Asturias entrevista al centrocampista azul a dos días de volver a la titularidad ante el Lugo

02 mar 2019 . Actualizado a las 01:02 h.

Estuvo diez años en el Real Madrid. Después de una temporada en Lorca y fichar por el Alavés, llegó al Real Oviedo para seguir creciendo. Javi Muñoz (Parla, 1995) comenzó el curso como titular indiscutible para Anquela, pero durante la búsqueda de un estilo propio para el conjunto carbayón el centrocampista madrileño se quedó por el camino. Más de dos meses después, el domingo será titular ante el Lugo (Carlos Tartiere, 18:00 horas). La Voz de Asturias charla con el '24' azul.

-Pregunta: Canterano del Real Madrid desde alevines. ¿Cómo se lleva eso desde tan pequeño?

-Respuesta: Jugaba en el Parla Escuela. Teníamos un gran equipo y competíamos con el Madrid y al Atlético. Ganamos la Liga y se fijaron en mí. Era sacrificado para mis padres, pero por suerte se pudieron compaginar.

-¿Al estar en La Fábrica (así se llama a la cantera madridista) desde tan pequeño es muy difícil pensar que no iba a ser futbolista?

-No te creas. Nosotros no nos fijábamos tanto en el primer equipo, sí en el Castilla. Al saber que llegar arriba del todo es tan difícil, disfrutabas del camino.

-¿Cómo llevaba que cada año el club hiciera una criba buscando mejorar el equipo y algún amigo o compañero se tuviese que ir? 

-Era como las notas del colegio. Llegaba junio y si desgraciadamente no habías tenido un buen año o una lesión te había lastrado durante todo el curso pues te tocaba salir del club. Por suerte yo jugué con prácticamente todos los entrenadores que me tocaron. Cuando me di realmente cuenta de esas cribas que comentas fue en el Castilla: de todos los que habíamos empezado en categorías inferiores, solo quedábamos cuatro.

-¿Mucha presión para un crío tan pequeño?

-No diría presión. También es verdad que como te dije yo jugaba y a lo mejor lo veía de otra manera. Sí que es verdad que te ponías un poco nervioso cuando te tocaba reunirte con el director de la cantera, pero en general intentaba disfrutar de cada día y de cada momento. Era un lujo estar en un club como ese.

-¿En qué momento se da cuenta de que esto del fútbol puede ir en serio?

-En juveniles, el año de División de Honor. Aquella temporada se creó la Youth League (Champions juvenil) y ya era todo muy profesional. Viajábamos con el primer equipo, jugábamos miércoles y domingo…

-Usted es de la generación del 95. ¿El mejor futbolista con el que compartió vestuario?

-Me quedo con Mario Hermoso, que ahora está en el Espanyol. Además, es mi mejor amigo [ríe]. Marcos Llorente, con el que también me llevo muy bien, era otro que se veía que tenía unas condiciones tremendas.

-¿Su temporada pasada en Lorca fue como un máster en Segunda División?

-Así es. Estoy muy contento de mi paso por el Lorca. Era la primera vez que salía de casa y crecí un montón como jugador y como persona. Empecé jugando poco, pero me fui adaptando a la categoría. Cada partido era una final porque el objetivo claro, desde el primer día, era la permanencia. No lo conseguimos, pero el equipo compitió bien. 

-¿Cómo se fraguó su llegada al Real Oviedo?

-Los meses de mercado son como son. Me fui de vacaciones tranquilo y cuando volví me pusieron las ofertas encima de la mesa. El Alavés confió en mí, pero la mejor manera de seguir progresando era venir al Oviedo.

-¿Qué le pidió Anquela cuando llegó? ¿Qué esperaba de usted? 

-Me dijo que aprovechase la oportunidad. Que tenía que crecer y maquillar esos detalles que podían hacer de mí un jugador de Primera División.

-Fue titular en 13 de las primeras 18 jornadas, pero luego te tocó estar mucho tiempo en el banquillo. ¿Cómo llevó esta situación?

-No jugar no se lleva bien. Nunca había estado tanto tiempo sin hacerlo y en esos momentos difíciles son cuando la gente cercana más te ayuda. Lo único que tenía que hacer era seguir trabajando para cuando me llegara la oportunidad estar listo y hacerlo lo mejor posible. No hay otra.

-¿Qué le decían en el vestuario?

-Me animaron mucho. Los compañeros, sobre todo los veteranos, cuando me veían cabizbajo me daban su apoyo y me tranquilizaban.

-¿Es complicado aprovechar los minutos cuando uno lleva tanto tiempo sin jugar? Pocos minutos para demostrar mucho.

-La presión es antes del partido. Cuando estás en el campo no hay nada que demostrar, simplemente es estar concentrado, tranquilo y jugar como uno sabe. Luego lo que hagas dentro del césped depende de los partidos. Hay unas veces que en 15 minutos tocas más el balón que en partidos enteros y otras en las que sales asumiendo un rol más defensivo, de tapar espacios y ayudar cerca de tu área.

-¿Se planteó buscar una salida en el mercado de invierno? 

-No. Estuve tranquilo. Vine a Oviedo a seguir mejorando y a crecer como futbolista y así será hasta el último día.

-¿Su mejor partido con la camiseta azul? 

-Para mí fue muy especial el primero, ante el Extremadura. Vestir la camiseta del Real Oviedo en partido oficial y en el Carlos Tartiere fue muy bonito. Además salió un gran encuentro, tanto a nivel colectivo como individual. Solo faltó la victoria.

-En las últimas semanas se ha dicho que es difícil ser delantero en este Real Oviedo. ¿También lo es ser centrocampista?

-Ni fácil ni difícil. Cada equipo tiene una manera de jugar, ahora nosotros lo estamos haciendo de esta y ahí están los resultados. Antes de venir había jugado con defensas de tres, en dobles pivotes, con tres por dentro… No es extraño para mí.

-El Oviedo ha conseguido instalarse en la parte alta de la tabla a partir de una clara mejoría defensiva, pero en los últimos partidos ha demostrado que también puede dominar a su rival con balón. ¿Está capacitado el equipo para explotar más dicha faceta?

-Sí, creo que todavía podríamos explotarla aún más. Tenemos jugadores con calidad y muy capacitados para hacerlo.

-¿Algún compañero que le haya sorprendido espcialmente?

-Sorprendido no muchos, tampoco creas. Me gustan Tejera, Omar Ramos, Saúl… Son jugadores con una calidad enorme y que cuando juegas a su lado todo es mucho más fácil.