La Pizarra: Triunfo de barro

Pablo Fernández OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

Javi Rozada durante el Oviedo-Sporting
Javi Rozada durante el Oviedo-Sporting César Quian

Analizamos en cinco claves la victoria del Real Oviedo ante el Rayo Vallecano

04 dic 2019 . Actualizado a las 21:10 h.

A la enésima fue la vencida. El Real Oviedo puso fin a una mala racha de resultados que amenazaba con dejarle herido de muerte antes de Navidad y lo hizo ganando un partido típico de Segunda División. Y de esos no ha ganado casi ninguno en la presente temporada. En un encuentro poco fluido, con pocos riesgos y, a pesar de ello, muchas imprecisiones, el conjunto carbayón se llevó tres puntos vitales. Además de para recobrar ese gen competitivo que quedó tan tocado en Las Palmas, el partido ante el Rayo sirvió para poner en valor el papel de Juanjo Nieto en el actual Real Oviedo. 

El mejor inicio del curso

No es normal que, cumplido el minuto tres de partido, un equipo genere dos ocasiones claras de gol. Juanjo Nieto la metió y Marco Sangalli no, pero el Real Oviedo hizo en pocos segundos todo lo necesario para ganar el partido. El tanto del lateral resume a la perfección lo que quiere ser el cuadro de Rozada: disputa ganada por Arribas, segunda jugada para uno de azul y profundidad de Nieto como arma principal en ataque. La maniobra para zafarse de un defensa y batir a Dimitrievski ya es cosa del castellonense.

Este es el plan de los carbayones sin Saúl Berjón. Un plan que, si está bien ejecutado, puede dar réditos. El Oviedo esperaba en tres cuartos al Rayo, permitía a los centrales visitantes circular e impedía el pase interior a Trejo. Cuando robaban, los jugadores oviedistas no arriesgaban un ápice en campo propio, se apoyaban en Ortuño y comenzaban el ataque. Poca combinación por dentro y mucha conducción, demasiada para el maltrecho césped del Tartiere, pero los azules hacían daño.