Los 24 de Ziganda

Analizamos la plantilla del Real Oviedo 20/21 después de no realizar ningún movimiento en el último día del mercado

La plantilla del Real Oviedo, durante un entrenamiento en El Requexón
La plantilla del Real Oviedo, durante un entrenamiento en El Requexón

Oviedo

El fichaje de Giorgi Aburjania (20 de septiembre) y la salida de Edu Cortina (28 de septiembre). Esos fueron los últimos movimientos del Real Oviedo en el mercado de fichajes estival. El temido último día se esfumó sin novedades en los despachos del Carlos Tartiere y este miércoles, al margen de las bajas por lesión u otras índoles, José Ángel Ziganda contará en El Requexón con los mismos futbolistas de la semana pasada. 

24 fichas profesionales y la presencia diaria de jugadores del Vetusta como Javi Mier o Javi Cueto, aunque solo el primero haya contado de verdad para el Cuco en estas primeras jornadas. El técnico navarro tiene ante sí una plantilla más o menos compensada, sin algún que otro perfil ofensivo concreto y, como ya pasó la temporada pasada, con 'overbooking' en el lateral derecho. 

Portería: Renovación silenciosa

El reto era complicado y, de momento, se está saldando con nota. El Oviedo no pudo seguir contando con Andriy Lunin, un absoluto lujo para la categoría, y dio por finalizada la etapa azul de Champagne y Alfonso Herrero. Llegaron, y pronto, los jóvenes Joan Femenías y Grabiel Brazao. Parecía que el segundo, cedido por el Inter y con fama internacional, estaba destinado a ser el titular, pero Femenías se niega a ceder. Cuatro jornadas y cuatro partidos brillantes, ese es el bagaje que obliga a Ziganda a mantener al guardameta balear. 

Defensa: Un dolor de cabeza llamado laterales

El Oviedo ha vuelto a tropezar con la misma piedra: se ha cerrado el mercado y la plantilla azul, como ya pasó el curso pasado, contará con tres laterales derechos. Y un solo lateral izquierdo, por cierto, ya que parece que Christian Fernández está totalmente instalado en el eje de la zaga. Ha sido Ziganda el que, apostando en pretemporada por Lucas, se ha inventado otro futbolista que puede jugar en el perfil zurdo de la defensa. Esta decisión técnica, sin duda, ha salvado el debe en los despachos, ya que Mossa lleva tiempo sin dar garantías. 

El salario de Diegui Johannesson es un escollo para realizar cualquier operación, eso está claro, pero lo que sí se logró en el mes que duró el mercado de invierno no se pudo repetir en los más de dos meses que duró el de verano. Ahora, el cuerpo técnico deberá lidiar con un jugador al que se le dijo desde el primer día que no se contaba con él. Aprovechar sus servicios cuando así se requieran (tiene por delante a uno de los mejores laterales derechos de la categoría) o mandarle al ostracismo de la grada, no hay mucho más.

En el eje de la zaga, el Oviedo vivió un mercado tranquilo. Grippo y Arribas están asentados como pareja titular, mientras que Christian es un defensa más que cualificado para cumplir en cualquier momento. Su renovación era lógica. Habrá que ver el papel de Carlos Hernández, un futbolista que desde que llegó a la capital del Principado siempre contó para su técnico. Acostumbrado a jugar cada fin de semana, deberá asumir un rol secundario pero que al mismo tiempo le exigirá estar preparado para jugar. Su físico de central corpulento, necesitado de minutos para rodarse y alcanzar su mejor forma, se enfrenta a un escenario hasta ahora desconocido en su etapa en el Oviedo.

Centro del campo: Recursos que deben ser aprovechados

Con Sergio Tejera y Jimmy más que asentados, suplir a Luismi Sánchez fue la misión, casi obsesiva, con la que arrancó el Real Oviedo el mercado. El gaditano fue clave en la salvación del equipo azul y su demarcación fue señalada, tanto por Arnau como por Ziganda desde el primer momento, como la más urgente de reforzar. Y llegó Edgar González

El futbolista propiedad del Betis exigirá, y ya lo está haciendo, cosas diferentes al libreto del Cuco Ziganda. Ocupa el mismo lugar que su predecesor, pero es un perfil totalmente diferente. Edgar se tiene que adaptar al Oviedo, pero el Oviedo también se debe adaptar a Edgar. Si no se consigue esto, ambas partes sufrirán.

Lolo González y Edu Cortina salieron y llegó Giorgi Aburjania. Un centrocampista diferente, muy diferente a lo que se suele ver en la categoría. Capaz de jugar en casi todos los puestos de la medular, conectarle al equipo debe ser uno de los deberes del cuerpo técnico. No será fácil, ya que todavía no ha debutado y ahora se perderá varios partidos por ir con Georgia, pero Aburjania es un futbolista por el que merece la pena apostar.

Será un todo o nada para los azules. Si el ex del Twente no entra en dinámica, el centro del campo azul se quedará corto. Pero si Ziganda le encuentra sitio, el Real Oviedo mejorará dicha demarcación en comparación a la temporada pasada. Sin ninguna duda, además.

Extremos y media punta: Pérdida de talento y de gol

Demarcación complicada esta. El Real Oviedo luchó por Yoel Bárcenas y no lo hizo tanto por Saúl Berjón. Finalmente, se quedó sin los dos, aunque al cuerpo técnico lo que de verdad le duele es no contar con el panameño. Bárcenas, todavía con muchos claroscuros en su juego, tiene gol. Y eso, y más en Segunda División, es muy difícil de encontrar. Más que gol, rectifico, diría remate. Es un extremo que ve portería, tanto con balón como al espacio, que carga el área y exige a la marca rival acompañarle a zona de remate. 

Eso mismo, este Real Oviedo no lo tiene. Y es el gran debe de Francesc Arnau en este mercado. En Segunda División, a los despachos no se les puede exigir gol, pero sí perfiles. Los azules no tienen ese jugador de segunda línea que vea puerta y sea un activo más en la zona de remate, porque ni Nahuel Leiva ni Cedric Teguía son ese futbolista. Tampoco Borja Sánchez, Sangalli y Viti, ojo. Ziganda deberá, a través del juego, encontrarles el contexto perfecto para que logren sumar en dicha faceta. Será complicado.

Hablemos de Riki Rodríguez. Tentado a incluirle en el apartado de los mediocentros, ya que creo firmemente que su posición ideal es la de interior y no la de mediapunta, aprovechar al ovetense debe ser una obligación para José Ángel Ziganda. Las plantillas largas, como esta del Oviedo, son para aprovecharlas y el contexto que el fútbol español está viviendo es el propicio para que muchos futbolistas tengan oportunidades a lo largo de la temporada. Desaprovechar el talento de Riki, un futbolista diferente al resto, sería un error imperdonable. 

Al margen de la utilidad de Viti, la confirmación de Sangalli y el siguiente paso que debe dar Borja Sánchez (convertirse en uno de los grandes jugadores de Segunda División), el Oviedo ha perdido talento con la marcha de Saúl Berjón. El ovetense tiene 34 años y parecía difícil que volviese a alcanzar su mejor nivel, puede ser, pero hay tan pocos futbolistas como él que, incluso al 75%, renunciar a tenerlo es un lujo que no muchos clubes de Segunda División pueden permitirse. Berjón, capitán y canterano, es un jugador que debía acabar su carrera en el Carlos Tartiere.

Delanteros: Cuestión de número y de potencial

Lo cubierta o no que esté dicha demarcación dependerá, en gran parte, de cómo quiera jugar Ziganda. Si la apuesta por los delanteros sigue en firme, desde ahora hasta enero el Oviedo irá corto de efectivos. Rodri Ríos, lesionado de un hombro, no contará de verdad hasta finales de diciembre o principios de enero. Así las cosas, son tres para dos puestos: Blanco Leschuk, Obeng y Mujica.

Rafa Mujica, al menos de momento, es una incógnita total. Sin experiencia en la categoría, su talento o potencial debería ser lo que le permita tener la oportunidad de demostrar que está preparado para la Segunda División. Y tras cuatro jornadas, el técnico carbayón no se decide a darle la alternativa. Javi Cueto, del Vetusta, está por delante en la rotación. Si el ariete del Leeds United sigue sin entrar en juego en las próximas jornadas. parece difícil que en algún momento de la temporada pueda ser de utilidad. Será en ese momento cuando el fichaje se convertirá en fracaso y Ziganda y Arnau tendrán que dar explicaciones. Hasta ese momento, paciencia. 

Leschuk es un gran delantero para la categoría y Obeng, que todavía tiene muchísimas cosas por pulir, quizá demasiadas para un futbolista de élite, debe aportar. Si Ziganda cambia el plan y decide jugar con un solo delantero, el Oviedo contará en el banquillo con un activo de confianza para el cuerpo técnico, algo necesario a la hora de cambiar el rumbo de los encuentros.

En cuanto al debate del gol, se ha normalizado el hablar de cifras para marcar los objetivos de un equipo. «Sin un delantero que meta 15 goles, es imposible luchar por ascender», se suele decir. Hay que recordar que el Real Oviedo no ha pisado el playoff con Toché anotando 17 goles en dos temporadas y que casi desciende a Segunda B con Ortuño metiendo 14. 

Existen equipos que, sin tener un delantero luchando por el pichichi, hicieron grandísimas temporadas o incluso ascendieron. Existen de verdad, eh. El Cádiz, mismamente, gobernó la categoría la pasada temporada y su máximo goleador fue Álex Fernández, un centrocampista que anotó 13 tantos, 8 de ellos de penalti. El Elche, gran triunfador del playoff, tuvo en el extremo Fidel a su gran anotador: 9 tantos. 

Y esto es algo que se repite temporada tras temporada en la categoría. ¿Tener un delantero de 18 goles te facilita el trabajo? Claro que sí. Pero no tenerlo no te invalida para ser un gran equipo y luchar por cualquier objetivo. Encontrar la manera de potenciar todas tus piezas y que los goles que anotes valgan mucho más gracias a tu trabajo defensivo. Así también se construyen los grandes equipos de Segunda División. 

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