El regreso del berciano al lugar desde el que despegó

«No me ha sorprendido el fichaje para nada», dice Diego Cervero, excompañero de Borja Valle en el Real Oviedo del ascenso

Borja Valle celebra un gol con el Oviedo en la temporada 15/16
Borja Valle celebra un gol con el Oviedo en la temporada 15/16

Oviedo

«México lindo y querido». Eso es lo primero que dice Diego Cervero, símbolo azul y ahora en el Atlético Sanluqueño, a LA VOZ DE ASTURIAS cuando es preguntado por Borja Valle. Aquella ranchera que el berciano cantó en la Plaza América, el día que el oviedismo celebraba el regreso al fútbol profesional, todavía es recordada por un vestuario que le tenía en un pedestal. «Gran jugador y mejor persona. No hay más», apuntilla Cervero.

Valle regresa al Real Oviedo y toca recordar su primera llegada, la que se cerró a mediados de mayo de 2014. El club azul cerró una paupérrima temporada el 4 de mayo (1-1 ante el Caudal) y desde ese momento Joaquín del Olmo y Carmelo del Pozo comenzaron a diseñar el nuevo Oviedo. El primero fue Esteban, no podía ser de otra forma. El segundo, Borja Valle. Finalizado el periodo de fichajes, y repasando la trayectoria de todos los futbolistas que aterrizaron en Oviedo, se podía decir que el berciano era la llegada con menos postín del verano. Por potencial, eso sí, seguramente fue la más potente.

«Lo conocía de la Ponferradina y, sobre todo, del Ourense. Sabíamos que era un jugador desequilibrante. Fue una desgracia que por aquella lesión se perdiera la primera parte de la temporada, pero cuando estuvo bien fue diferencial. Importantísimo para conseguir el ascenso», resume a la perfección Diego Cervero. Valle, titular en la jornada inaugural ante el Sporting B, duró 15 minutos sobre el terreno de juego. Y no volvió hasta la jornada 13. Tras casi tres meses de espera y un susto más a finales de diciembre, se asentó en el once de Egea y no volvió a salir del mismo.

Llegó el ascenso y después la renovación. El Oviedo encaraba la Segunda División en 2015 con Borja Valle como uno de sus puntales. El comienzo fue inmejorable: tres goles en las primeras cinco jornadas. Hasta el mes de febrero, el berciano cumplió con lo esperado y fue de lo mejor de la categoría. Después, su rendimiento, como el de todo aquel Oviedo, se fue esfumando. Tras unas negociaciones polémicas, no renovó con la entidad carbayona y firmó por el Deportivo, entonces en Primera División.

«He sido muy feliz. De corazón deseo que el Real Oviedo consiga lo antes posible su objetivo», dijo Borja Valle aquel 21 de junio de 2016. Cuatro años y medio después, las palabras fueron otras: «Feliz e ilusionado de volver a pisar el Tartiere después de tanto tiempo. Victorias y derrotas vividas desde lejos, pero siempre muy presente». Así regresa Valle a la capital del Principado. «No me ha sorprendido el fichaje para nada», concluye Diego Cervero. Palabra de capitán.

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