Slavianka, la tienda ucraniana nacida de la nostalgia que conecta Gijón con los sabores de Europa del Este
GIJÓN
Este supermercado se ha convertido en un puente gastronómico entre culturas
20 nov 2025 . Actualizado a las 08:38 h.La cocina internacional está cada vez más presente en los establecimientos gijoneses. Las hamburguesas, las pizzas o el sushi se han convertido en algunos de los grandes protagonistas de los menús. Sin embargo, hay otras propuestas gastronómicas más complicadas de encontrar en Gijón. Es por ello que el mini-market Slavianka acerca ahora la gastronomía típica de Europa del Este a la ciudad.
Larysa Chorna llegó de Ucrania a España junto a su familia hace ya veinte años. La añoranza por los sabores de su tierra la llevaron a fundar Slavianka, una tienda especializada en productos de Europa del Este que abrió sus puertas por primera vez en Torrelavega, Cantabria. «Slavianka nació de esa nostalgia y surgió pensando como un pequeño rincón para recuperar los productos del hogar», explica Chorna.
Con el paso de los años, Slavianka fue expandiéndose por el norte del país, abriendo nuevos locales en Irún, Vitoria y Santander, hasta llegar en 2024 a Gijón. Desde sus inicios, Slavianka obtuvo una gran acogida en cada una de las ciudades en las que se asentaba. Un éxito que vino dado, asegura Larysa, gracias a que «España es un país profundamente internacional, donde conviven muchas nacionalidades que también desean encontrar en las tiendas aquellos sabores que forman parte de su identidad cultural».
Pero no solo son los residentes extranjeros los que acuden a Slavianka en busca de nuevos sabores, «a los españoles les encanta descubrir nuevos productos y experimentar con nuevas cocinas». En esta pequeña tienda se encuentran multitud de productos procedentes de países como Ucrania, Polonia, Rumanía, Bulgaria, Armenia, Georgia y Alemania.
Esta multiculturalidad se refleja además a través de sus clientes: «Nuestros clientes ucranianos vienen a por salo, eneldo y pan de centeno. Los polacos buscan kéfir y requesón. Los rumanos compran embutidos y especias tradicionales; y las familias armenias eligen mermeladas y dulces que les recuerdan a su infancia». Por su parte, los españoles, asegura Chorna, «prueban de todo. Les encantan los tés aromáticos, las galletas y los dulces internacionales, las costillas ahumadas y la carne típica de Europa del Este». Es así como este mini-market se ha convertido en un puente gastronómico entre culturas.
Slavianka ha sabido además integrarse a la perfección en el día a día de los gijoneses; esta tienda se ha convertido para ellos en un lugar donde «la cultura y la gastronomía se encuentran». Y es que Slavianka ofrece todo tipo de productos; entre los más populares se encuentran los dulces, los helados, las carnes o las conservas caseras.
Entre los objetivos de esta tienda se encuentra además el apoyo a la comunidad internacional de la ciudad, por ello su equipo de trabajadores está formado por personas de diferentes culturas. «Con nosotros trabajan españoles, moldavos, rumanos y ucranianos», en un ambiente, asegura Laryda, «familiar y divertido».