Hace veinte años que Patricia Sousa llegó desde Brasil y ahora acerca la gastronomía de su tierra al Principado
27 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La añoranza por los sabores de su tierra natal llevó a Patricia Sousa a abrir hace nueve meses en Gijón La Boutique de la Picaña, una tienda especializada en productos brasileños. Pero su historia en el Principado se remonta veinte años atrás, cuando la brasileña aterrizó en España en busca de nuevas oportunidades.
Hace 20 años que Patricia Sousa hizo las maletas, empacó su vida entera y puso rumbo desde Bahía hasta España. Desde un primer momento, se instaló en Gijón, una ciudad, de la que dos décadas después, la brasileña continúa enamorada. «Tenía una amiga, Fabricia, que vivía aquí con su madre; ella quería volver a Brasil y para que Fabricia no se quedase sola me pidió que viniese a hacerle compañía». Desde ese entonces, Sousa ha formado su vida en la villa marinera, donde conoció a su marido y tuvo a su único hijo. Para Patricia, Asturias se ha convertido en su auténtico paraíso: «Me encantan las playas, la comida, la música. A mí que no me saquen de Gijón».
Durante años, Patricia trabajó en atención al público, los últimos cinco años en la tienda de su amiga Fabricia, ubicada en Granda, pero hace apenas un año Sousa se vio en la obligación de reinventarse: «Me quedé desempleada». Su añoranza por los sabores de su tierra y su afán por crear comunidad hicieron que la brasileña tomara la iniciativa de montar su propio negocio. «Ya conocía cómo funcionaban este tipo de empresas y, con el apoyo de mi familia y mi marido, decidí emprender».
Surgió así La Boutique de la Picaña, una tienda especializada en productos del país de origen de su dueña, Brasil. Tras tomar la decisión de emprender, Patricia encontró la oportunidad perfecta en un pequeño local ubicado en la calle Juan Alvargonzález: «Soy del barrio y coincidió que el local perfecto estaba aquí».
Aunque en un principio, la idea de Patricia era centrarse únicamente en la venta de la picaña, poco a poco, multitud de productos brasileños, como los dulces típicos, guaraná o las salsas hechas a partir de pimienta, comenzaron a llenar las estanterías de este nuevo local; pero si algo ha triunfado son, sin duda, «el café brasileño y la carne».
La Boutique de la Picaña se ha convertido en todo un fenómeno en el barrio del Llano. El pequeño local sirve además como punto de encuentro entre diferentes culturas, y como un lugar de peregrinación para los brasileños de la ciudad. «En estos nueve meses, he atendido a gente de un montón de nacionalidades. Además, he tenido la oportunidad de conocer a otros brasileños que no sabía que vivían en la ciudad. No me imaginaba que habría tantos», explica Sousa.
Ahora, Patricia trabajaba para continuar trayendo nuevos productos de su país de origen, y, por supuesto, «que la tienda siga creciendo y pueda llegar cada vez a más gente».