Los participantes en la protesta han superado las barrearas policiales y arrancado alambradas a pesar de que la Policía ha empleado gas pimienta y otros medios antidisturbios. Los manifestantes tienen el objetivo declarado de derrocar a Lula y a su vicepresidente, Geraldo Alckmin.
El presidente brasileño anunció también la intervención en materia de Seguridad del estado de Brasilia; las fuerzas del orden ya han retomado el control del Tribunal Supremo