Con ellos llevaron un vehículo de Protección Civil, un remolque, una bomba de achique sumergible, otra para zonas de gran caudal, palas y sachos, entre otros
Calles convertidas en ríos, rescates in extremis, columnas imposibles de coches o el valor de voluntarios y vecinos. El paso de la riada ha dejado algunos de los momentos más duros de la historia reciente de España
Operaria del servicio de Emerxencias, aterrizó el lunes junto con compañeros de Portas y Moraña en un pueblo valenciano donde esperan destino para ir a achicar agua: «Encóllese o corazón, unha cousa é velo na tele e outra estar aquí, non hai palabras»
«Me había acercado a decirle que no había visto nada, que dentro del pueblo es una locura», relata la joven que acude a diario a una de las localidades más afectadas por la dana en Valencia. Los monarcas, junto a Mazón y Sánchez, fueron recibidos el domingo al grito de «asesinos» y con una lluvia de barro
La asturiana, perteneciente al equipo de respuesta inmediata de Cruz Roja, explica su papel en catástrofes como la de Valencia: «La huella que quede dependerá de cada uno, pero el apoyo social hará que todo sea más fácil»
«La Comunidad Valenciana aprobó dos días antes de la dana adelantar los hoteles a 200 metros de la costa y no a 500. Eso pone en riesgo a los ciudadanos», advierte el científico, que apunta que Galicia soportará una fuerza inusitada del viento
Feijoo pide la declaración de emergencia nacional al Gobierno, que dice desconocer esta propuesta e informa a los grupos parlamentarios seis días después de la dana
«El caudal punta fue el de seis ríos Ebro en una rambla muy torrencial», señala un experto, que advierte que sí hay planes, hidrológicos, de estudio de la vulnerabilidad ante riadas y de emergencia, pero no se conocen o no se aplican