En el vial periférico de Santiago ya solo se puede circular a 70 pese a que el máximo permitido en las autovías urbanas sigue en 80 kilómetros por hora
Según señala el ministerio público, el vilanovés se dedicaba a hacer «acopio y comercialización de estupefacientes, tanto cannabis como heroína, distribuyendo lucrativamente partidas de estas sustancias valiéndose de vehículos especialmente adaptados para tal fin»