Con apenas 30 años, relata que ha vivido un auténtico infierno durante casi una década. Insultos, desprecios y amenazas constantes ha sido su día a día. Pero la peor parte se la llevan sus dos pequeños. Por ellos lucha ahora en los juzgados, para conseguir que se le retiren las visitas y la patria potestad
SUSANA ACOSTA