Se ideó por el covid, pero estos iglús situados en el Pazo da Merced en Neda (Ferrol) se han convertido en una atracción. Perfectamente aislados y climatizados son ideales para una reunión íntima
Tienen opciones más clásicas, como la de ternera, cerdo y pollo, y otras más arriesgadas a base de camarones o chipirones. El cliente puede jugar con el resto de ingredientes y elaborar la suya propia
Dejó su carrera jurídica para apostar por la hostelería. Empezó de camarero y sus últimas prácticas ya fueron como adjunto a la dirección en el parador de Lourido