Un triángulo verde en medio de un valle negro, arrasado por el fuego. La Quinta da Fonte esquivó el infierno de las llamas gracias al cortafuegos natural que la rodea: un abrazo de robles, castaños y olivos
Curto, máximo responsable de los 12.000 bomberos profesionales portugueses, asegura que las familias que huían tomaron la carretera de la muerte por no ser avisadas a tiempo