Sus efectos han provocado vientos de hasta 114 kilómetros por hora en el Principado y lluvias que han provocado inundaciones, con hasta 72 litros por metro cuadrado
De «actos de verdadero heroísmo» hablaban las crónicas en aquel momento tras unas inundaciones que se extendieron «con tal ímpetu que las aguas arrasaron fincas»