La inflación está disparada. No se daba una situación similar desde 1985. Se nota en el carburante, pero también en la cesta de la compra de cualquier ciudadano: «Non me chegan 50 euros para facer esa mesma compra».
Las consecuencias de la guerra, con la energía y los carburantes disparados y problemas en la cadena de suministros, empujan a la inflación al borde del doble dígito
Los manifestantes convocados por las centrales de UGT y CCOO reclaman al Gobierno de España medidas para reconducir una situación que afecta a las familias y a la industria