Afirma que la aseguradora Caser pagaba los móviles de la directiva del SOMA. Dice que el sindicato puso a su nombre un Mitsubishi para ahorrarse el IVA de los discapacitados. Añade que su secretaria sabía imitar su firma y que le robaron ocho veces su tarjeta de crédito.
Europa teme que la subida de pensiones, la expansión del gasto sanitario, posibles rebajas del IVA y otras medidas anunciadas por el Gobierno desequilibren las cuentas y le exige nuevos ajustes