Un joven marinero de Muxía, que pidió la reserva de su identidad, ha estado siguiendo estos días desde su casa y desde el mar con total indignación las maniobras de la draga
Ramón Juncal, superviviente del congelador en el que murieron 27 personas tras encallar en las Cíes, pasó una odisea de 16 horas sin recibir ningún auxilio oficial