El tenista español volverá a verse las caras en una final de un Gran Slam con Roger Federer tras haber imponerse en una agónica semifinal al búlgaro (6-3, 5-7, 7-6, 6-7 y 6-4)
El alemán posee un saque descomunal y una derecha que ejecuta con su brazo de hierro de forma mortal, pero contra el español dejó entrever varios resquicios en su juego
alejó los malos recuerdos de su derrota el pasado año ante Verdasco en primera ronda, para superar alemán en dos horas y cuatro minutos por 6-3, 6-4 y 6-4