Con los tiburones que quieren a los submarinistas por alimento, el director Johannes Roberts se podría haber ahorrado la secuela del primer filme, que ya lo contaba todo
El finlandés llegaba en vuelta y el inglés rodaba lento, cuando en lugar de apartarse a un lado, se fue hacia fuera cortando así la trayectoria del de Alfa Romeo
Superhéroes, resurrecciones de viejas franquicias, coches y barcos que se hunden. El público se aferra al gran espectáculo y confía en Hollywood a la hora de llenar los cines