Apareció como un ciclón en la política española en el 2013 y todo hacía prever que era el futuro de un PSOE acartonado que había tocado fondo con el ocaso de Alfredo Pérez Rubalcaba
Ascendió a la presidencia del PP andaluz con la oposición de la entonces secretaria general, María Dolores de Cospedal, y gracias al apoyo de Santamaría, que convenció a Rajoy de que, a pesar de su extraño currículo menguante, era el hombre adecuado
Esta licenciada en Filología Árabe acepta con gusto el papel de estandarte de aquellos miembros del partido morado que se resisten a ser asimilados por lo que ellos llaman el sistema
El Gobierno niega que la aprobación de fuertes inversiones en el Campo de Gibraltar sea electoralista, mientras el PP y Ciudadanos hablan ya de pactos tras los comicios