Los blancos llegan al clásico con todas las alarmas disparadas tras dos derrotas consecutivas que han dejado a Zidane en la cuerda floja por la pésima imagen de su equipo
El tenista español de 34 años se medirá en la semifinal de Roland Garros a un rival muy diferente a él en lo físico, pero parecido en su espíritu de superar retos