Una cosa se hace evidente en esta cinta de animación: el abuso de las segundas y terceras entregas puede acabar matando la gallina de los huevos de oro
Con los tiburones que quieren a los submarinistas por alimento, el director Johannes Roberts se podría haber ahorrado la secuela del primer filme, que ya lo contaba todo
La película, con Guillermo del Toro entre sus guionistas y productores, conforma un producto redondo sin llegar a la excelencia por el inevitable recurso a algunos tópicos
El director Hans Petter Moland logra superar el tono típico de los violentos «thrillers» que suele protagonizar el actor irlandés gracias a unas buenas dosis de humor negro