Asturias intenta volver a la normalidad tras el paso de Hugo

El Principado desactiva el plan de emergencias y las lluvias dan un respiro. Los ríos Nora, Nalón y Noreña están en prealerta

La Fresneda, inundada tras el paso de Hugo
La Fresneda, inundada tras el paso de Hugo

El SEPA ha desactivado el plan de emergencias, activado este domingo en fase de alerta nivel 2 por la crecida de los ríos derivada de la intensa lluvia. «A la vista de la situación del nivel de los ríos asturianos y la previsión meteorológica para las próximas horas», el consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, ha procedido, a las 09.27 horas, a desactivar el Platerpa. Esta es una fase de vigilancia, previa a la emergencia, donde además de realizar un seguimiento de las previsiones y su evolución, se pueden tomar medidas de protección a la población o a sus bienes. La fase de alerta puede desembocar en una situación emergencia o bien producirse la vuelta a la normalidad como en este caso.

Además, el tráfico ferroviario va recuperando la normalidad después de las últimas horas en las que se registraron diferentes incidencias por consecuencia de las condiciones meteorológicas. A pesar de que a lo largo de la mañana ya se han realizado «supresiones selectivas» en determinados tramos y se ha registrado algún retraso, la situación ya está prácticamente normalizada. No obstante, continúa interrumpido el tráfico ferroviario entre Arriondas (Parres) y Llanes, como consecuencia del descarrilamiento de un tren en esa zona este domingo. El aparato sigue cruzado en la vía, lo que no permite la circulación de otros trenes. La circunstancia afecta al tren de media distancia entre Oviedo y Santander. Renfe está realizando los trasbordos correspondientes por carretera.

Asturias entró en Semana Santa anegada y con el peor tiempo posible. El paso por el Principado de Hugo, la octava borrasca del año, desencadenó un accidentado fin de semana con inundaciones, argayos, destrozos en edificios e infraestructuras, interrupciones del tráfico rodado y ferrocarril y el Plan Territorial de Emergencias del Principado activado en fase de alerta 2 desde la tarde del domingo. Los desbordamientos por una lluvia que no dejó de caer sobre Asturias en todo el fin de semana y llegó a los más de 63 litros por metro cuadrado en Amieva hizo rebosar los caudales del Linares en Villaviciosa, el Nora en Pola de Siero, el Noreña en La Fresneda y el arroyo Abulí en Oviedo; una inundación esta última que anegó la rotonda de Cerdeño y metió el agua en la vecina residencia de ancianos de la Tenderina, forzando un apresurado desalojo y traslado a otros centros de los más de cien ocupantes del centro en un operativo de urgencia. El Piles también se desbordó en la zona rural gijonesa, y el Pinzales origina todavía hoy muchos problemas en la parroquia de Fontaciera.

Especialmente caótica fue la jornada para el tráfico ferroviario de Cercanías, con un descarrilamiento sin herido que mantiene aún hoy cortada la línea entre Arriondas y Ribadesella y numerosos otros cortes por argayos y caída de árboles que llegaron a cortar el tráfico de trenes entre Asturias y Cantabria en la tarde de ayer.

A estas horas del lunes, el temporal ha pasado de largo, la lluvia se ha suavizado y los caudales vuelven a sus cauces, aunque la Confederación Hidrográfica del Cantábrico mantiene en situación de alerta el Nora a su paso por San Cucao y vigila los ríos Nalón en los Grullos, Noreña en La Fresneda, Piloña en Ozanes y Deva en Puentelles. El consejero de Presidencia decidía la activación del Plan de Emergencias pasadas las 16 horas de ayer a la vista de la situación en los ríos de la comunidad autónoma, y la muy complicada situación de las comunicaciones con el concejo de Caso, cuyo acceso principal por el corredor del Nalón permanece cerrado a causa del enorme desprendimiento de la pasada semana, y sin perspectivas próximas de reapertura. Los dos únicos accesos, ya de por sí complicados, al concejo, están en una situación límite: la entrada desde León, por el puerto de Tarna, permanece cerrada según informa el 112, y el paso por la Collá de Arnicio quedó ayer bloqueado por otro argayo y requiere hoy el uso de cadenas.

El tráfico está además suspendido en los puertos de San Isidro, Connio, La Cobertoria, San Lorenzo, Ventana y el Alto de la Madera en Gijón, este último debido a una inundación a la altura de la salida de Noreña. Las cadenas se requieren para cruzar Leitariegos, el Alto de San Ignacio y el puerto de Somiedo. Por otro lado, la nieve mantiene desde este sábado cortada al tráfico la carretera CO-4, Covadonga-Lagos, por lo que ha obligado al Principado a posponer hasta el martes, día 27, la entrada en funcionamiento del plan especial de transporte que permanecerá activo hasta el próximo 8 de abril, con motivo de la Semana Santa. Los argayos han sido innumerables y el riesgo de desprendimientos se mantiene, pero a esta hora el único que está causando problemas de consideración en el tráfico es el de la N-634 en Ozanes.

Toca ahora hacer recuento de daños tras lo que el consejero de Infraestructuras, Fernando Lastra, describía ayer como una «situación muy compleja» tras su visita de inspección al dique de Cudillero, donde el sábado el fuerte oleaje abrió una brecha de varios metros.

Por su parte, el alcalde de Villaviciosa reaccionaba solicitando de inmediato una reunión urgente con el nuevo delegado del Gobierno y la Confederación Hidrográfica del Cantábrico. Exige respuestas para una situación que afecta de forma cíclica a la localidad maliaya.

Para hoy, la Agencia Estatal de Meteorología prevé cielo nuboso o cubierto, tendiendo a abrirse claros hacia el mediodía, para cubrirse de nuevo por el oeste durante la tarde, sin descartar precipitaciones débiles en el suroeste al final, con menos precipitaciones y sin alertas. La nieve se replegará hasta los 1.000-1.100 metros. El tiempo dará una tregua mañana e incluso se registrará una apreciable subida de las máximas, pero las lluvias volverán con intensidad el miércoles para quedarse toda la Semana Santa.

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