Cinco razones del sector anticarbón para la transición energética en Asturias

José Manuel Lago, portavoz de la plataforma «Asturies por un Aire Sano» explica por qué la descarbonización de la región es una buena idea

Un cargamento de carbón
Un cargamento de carbón

Redacción

¿Está Asturias preparada para el fin del carbón? La opinión general que predomina en la región tiene una respuesta clara: no. La descarbonización exprés de la región parece inminente. A finales de este 2018 se prevé que se cierren todas las explotaciones que no sean rentables y múltiples personalidades, sindicatos y afectados han demostrado su opinión contraria al respecto y abogan por la prórroga. Así lo aseguró hace un par de días Isaac Pola, cuando señaló que el Principado quiere conseguir una interlocución directa con la Unión Europea para hablar acerca del tema. Dos años más adelante, en 2020, se ha pactado el fin de las centrales térmicas de carbón y para el 2030, el 40% de la energía que se emplee en el país ha de ser renovable. Las fechas generan tensión ante un futuro incierto. Hay dudas en cuanto a si Asturias podrá adaptarse a las energías limpias sin perjudicar a los que están en la primera línea de batalla: los trabajadores. Si bien, dentro de tanta negativa poco se han escuchado las voces de los que creen que el cambio es un paso adelante.

Entre esas voces se encuentran los integrantes de la plataforma «Asturies por un Aire Sano», que ha solicitado una reunión con la ministra de Transición Energética, Teresa Ribera, para mostrarle su apoyo y desmentir la idea de que exista una opinión unánime en contra de la descarbonización por parte del conjunto de la sociedad asturiana. El portavoz de la plataforma, José Manuel Lago, ha asegurado que ha registrado su solicitud para que se tramite a la mayor brevedad posible y ha indicado que medio centenar de organizaciones de distinto tipo, como asociaciones vecinales, grupos ecologistas o entidades de las sociedad civil, apoyan los planes para una transición energética «socialmente justa». 

Lago ha señalado que durante su encuentro pedirá a Ribera que incluya a «Asturias por un Aire Sano» en la mesa de diálogo que tiene previsto desarrollarse en el Principado junto a sindicatos, ayuntamientos y empresarios. Asimismo, ha instado al Gobierno a cumplir con el Acuerdo de París que recogía el compromiso de los países en la lucha contra el cambio climático y a que se establezca una transición energética «sin dejar a nadie por el camino, con despidos cero y con nuevos nichos de oportunidad y trabajo», ha dicho.

Para el portavoz de la plataforma, esta situación no debe seguir alargándose y afirma que el plazo que se marca el Ministerio es una fecha razonable para alcanzar los objetivos establecidos, y estas son sus razones:

Cambio climático

«Es el mayor reto al que se enfrenta la humanidad. Además, los países pobres y las personas más vulnerables serán las que más van a sufrir las consecuencias: refugiados climáticos, huracanes, inundaciones, desertización, grandes incendios...».

Polución ambiental

«Asturias es una de las regiones más contaminadas de Europa. Según evidencian diferentes estudios epidemiológicos, estamos a la cabeza en incidencia de cáncer, enfermedades y cardiorrespiratorias del Estado. Las térmicas de carbón, junto con Arcelor, son los mayores focos contaminantes».

Lastre para un cambio de modelo productivo y energético

«No poner fecha de fin al carbón y las térmicas frena la posibilidad de apostar de una vez por todas por otro modelo de desarrollo basado en las energías limpias, garantía de futuro sostenible, algo que no pueden garantizar las contaminantes. Es una falacia decir que no se pueden cerrar las térmicas hasta que no haya una alternativa, no va haber una alternativa hasta que no se cierren, lo cual no quiere decir que haya que dejar a los trabajadores en la estacada». De hecho, si mantiene reunión con la ministra, Lago asegura que le pedirán que muestre su apoyo a las comarcas mineras para que puedan desarrollarse otras vías de negocio.

Las energías renovables generan más empleo

«Los países que llevan años apostando por el desarrollo de las renovables han demostrado que generan tres veces más puestos de trabajo por unidad de producción que las fósiles porque son mucho más intensivas en mano de obra. Además, el empleo ligado al I+D+I. También amplían el abanico al sector del empleo femenino (el mas castigado por el paro) de forma mucho más importante que el carbón, reservado casi en exclusiva al sector masculino».

Democratización de la producción y el autoconsumo

«En Alemania, la mitad de la electricidad producida por las renovables lo es por particulares y cooperativas de productores. Esto supone una revolución sin precedentes. Se arrebata el oligopolio a las eléctricas. Lo que a la larga necesariamente también terminará por abaratar la tarifa eléctrica, tal y como pronostican varios estudios y Agencias que subrayan que el crecimiento de la generación de renovables presionará los precios de la energía».

Valora este artículo

6 votos
Comentarios

Cinco razones del sector anticarbón para la transición energética en Asturias