El artista asturiano actúa en su cuenta personal de la red social, tras cancelarse su concierto en el Niemeyer
14 mar 2020 . Actualizado a las 21:50 h.El artista Rodrigo Cuevas tenía concierto en el Niemeyer hoy. Por motivos evidentes, debido al brote de coronavirus, se canceló. Lejos de dejar a sus seguidores sin escuchar sus temas, el asturiano tomó una decisión: realizar un concierto en su directo de Instagram. Así, el artista amenizaba durante un rato la cuarentena. Lo bueno de Instagram, aseguraba, es que en el Niemeyer cabían 900 personas, pero aquí «cabemos todos». Y es que antes de empezar, ya había más de 1.300 espectadores conectados al directo.
Comenzaba el directo antes de las ocho y media, maquillándose. «En camerinos todavía», contaba, mientras ponía música para aligerar la esperaba hasta su concierto. «Vamos a dar cinco minutos de cortesía para los que no encuentren donde aparcar, que está el aparcamiento fatal», decía entre risas. «Esto del teletrabajo ye muy duro», comentaba. Y con todo preparado, tocado en el pelo incluido, el concierto comenzaba pasadas las ocho y media, reuniendo a más de 1.660 fans.
Arboleda bien plantada era el primer tema escogido por el asturiano para realizar toda una performance, además de cantarla, en el reducido espacio de la habitación de su casa. Los espectadores aplaudían su canción con corazones y emoticonos a modo de comentarios en el directo. Los aplausos convertidos emoticonos «abarrotaron» el directo. «Esto de no oíros es muy raro», decía, tras acabar su primer tema. «Va a ser un concierto de andar por casa, nunca mejor dicho», bromeaba.
Muerte en Motilleja era otro de los temas que ha elegido, en una versión a guitarra (aunque el artista comentaba que no es guitarrista). Instrumento en mano, comenzaba, los versos del single. El amor no tiene cura, uno de los versos de la canción, le sirvió para bromear con un «como el coronavirus, de momento». Esto hizo reír, al menos así lo reflejaban los emoticonos, a sus oyentes. Además, entre canciones cuenta lo que ha estado haciendo en el día de hoy: limpiar la casa. Y se arrancaba con otro tema, esta vez con acordeón: El día que nací yo.
«Estas situaciones sirven para aprender muchas cosas», reflexionaba Cuevas. «Tenemos que valorar la sanidad pública que tenemos, hay que acordarse cuando llegue el momento de meter papelinos en una urna», añadía. Tras una pequeña reflexión, se atrevía con Rambalín. Y así, continuaba un concierto diferente, amoldado a las circunstancias, que supo sacar una sonrisa a casi el doble de asturianos que iban a disfrutar del encuentro real en el Niemeyer.