La Universidad de Oviedo ya planifica exámenes «online»

La institución esperará a que pase Semana Santa antes de adoptar decisiones definitivas. Dará facilidades para titularse a los alumnos de las ramas sanitarias que tienen prácticas pendientes

Universidad de Oviedo
Universidad de Oviedo

De las clases telemáticas a los exámenes online. La Universidad de Oviedo ya planifica cómo afrontará todo lo que se le viene encima, desde los exámenes de fin de curso a evaluación a la prueba de acceso -conocida como la EBAU-, o las prácticas presenciales necesarias para graduarse. El rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda, reclama un respiro para ir organizando lo más inmediato en el calendario y para resolver los problemas generados por la docencia virtual, la primer medida implantada justo al día siguiente de que entrara en vigor el decreto de alarma y el confinamiento de la población. La institución, obligada por el coronavirus, ha dado en apenas unos días un salto tecnológico. El vértigo lo reconoce el propio rector. «Estamos mucho más preparados de lo que algunos suponíamos, no sólo para la docencia online, también para el teletrabajo en el caso del personal de administración y servicios, y después de esta etapa aciaga lo estaremos mucho más», asegura García Granda.  

Docencia online

La docencia no presencial comenzó, por tanto, el pasado lunes, 16 de marzo. La Universidad ya se estaba preparando desde la semana anterior, cuando se decidió cerrar el campus de El Milán por el positivo de un estudiante erasmus. El escenario que se abría era complejo y comenzó a dar pasos. Se aprovechó la tecnología que tenían operativa, como el campus virtual y la experiencia del centro de innovación docente. Pero no era suficiente. El campus virtual estaba preparado para funcionar pero no para soportar todo el tráfico generado por la comunidad universitaria al mismo tiempo. Así que fuentes del rectorado han reconocido problemas de funcionamiento en la plataforma. Esa es la razón de que se ha habilitado con Microsoft la herramienta Teams, conocida como MSTeams. Estos dos instrumentos permiten a los docentes impartir lecciones online en tiempo real o grabarlas y subirlas. También se puede compartir material y subir tareas o trabajos. El balance de la primera semana, el único que se tiene hasta el momento, señala que el 85% de la docencia se cubrió por estos medios. El porcentaje rozó el 100% disciplinas acostumbradas a estos sistemas de trabajo como la Facultad de Formación del Profesorado y Educación, la Escuela de Ingeniería Informática de Oviedo o la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón.

Los alumnos en los últimos días han realizado quejas que demuestran que no están de acuerdo con esta versión tan optimista. Denuncian que hay profesores imposibles de localizar, materias de las que no han tenido ni una sola clase o compañeros sin recursos que no pueden acceder en igualdad de condiciones a la formación online. El rectorado reconoce que se han detectado problemas y que se están resolviendo. Se está tratando de mejorar la tecnología, de prestar equipamiento a los estudiantes con dificultades y de ayudar al profesorado menos ducho en las nuevas tecnologías. Es más, señala que el 85% de cumplimiento fue la primera semana, en estas dos posteriores cree que se ha superado. Para atender todos los fallos detectados y todos los casos individuales se ha abierto el Buzón online de atención al estudiantado. Además, se han mantenido dos reuniones con las Asambleas de Estudiantes para conocer de primera mano sus quejas

Otro de los retos a los que se enfrenta ahora es homogeneizar la labor que están realizando los más de 2.000 docentes adscritos en la Universidad y muchos de ellos, novatos en la formación telemática. El rector, con una versión muy optimista, asegura que «la calidad docente reside en la plantilla y, en términos de profesionalidad y dedicación del profesorado, no existe diferencia entre la docencia presencial y la no presencial, puesto que la plantilla de la universidad no cambia súbitamente en una semana». Reconoce que las circunstancias son diferentes, pero no cree que sean tan determinante. «Cambian las condiciones y ese cambio se ha de notar, pasamos de una docencia presencial perfectamente organizada y pautada a una docencia no presencial pura para la que no estábamos advertidos. Tampoco contábamos con los medios ni la experiencia de las universidades online, como la UNED, pero no partimos de cero», insiste.

Exámenes también a distancia

Una vez decidido que el curso se terminará de manera telemática, de acuerdo con las instrucciones de la propia Conferencia de Rectores (Crue), ahora hay que comenzar a resolver otros problemas. En mayo llegan los exámenes. ¿Estará la Universidad lista para hacer pruebas presenciales en ese momento? «La idea es que todos los exámenes que se puedan hacer online se hagan online y los que no sea así habrá que buscar una fórmula», responden en el rectorado. Eso significa que los profesores tendrán que empezar a planificar su evaluación de manera telemática. Para los que no quepa esta opción se barajan dos alternativas: la primera, retrasar las fechas lo máximo posible y la segunda, pensar en espacios y en medidas de seguridad extra para garantizar que las pruebas se puedan celebrar. Esto implica separar a los alumnos en muchas aulas diferentes para que guarden las distancias mínimas. La directriz, por tanto, es «evitar la presencialidad». Para el resto ya están trabajando con las demás universidades. 

«Vamos paso a paso planificando y resolviendo. Lo primero y más urgente es acabar el curso dentro del calendario oficial para que el estudiantado pueda titularse y pasar curso», insiste Granda. Pero sabe que tiene que mirar a más largo plazo así que lo aclara: «La siguiente etapa es la evaluación que se está planificando en base a la evaluación continua y por tareas, los exámenes a distancia y, por último, las pruebas presenciales si la situación de alarma lo permitiera. Estamos trabajando en estrecho contacto con CRUE y G-9, compartiendo experiencias y recursos y nuestros centros, departamentos y servicios están analizando las estrategias que mejor se adaptan a sus respectivas circunstancias que son muy diversas en nuestra universidad». No habrá nada definitivo hasta que pase Semana Santa.

Graduados y sus prácticas

Otra de las principales preocupaciones consisten qué hacer con las prácticas presenciales y la influencia que pueden tener, sobre todo, en los alumnos que están a punto de graduarse y, especialmente, en disciplinas con alto nivel de experimentalidad, como son las de la rama sanitaria. La Crue ya ha hablado de este tema y baraja la posibilidad de dar por convalidadas las horas de aquellos que haya cumplido, al menos, un 50% y plantea la posibilidad de completarlo con seminarios. Para el resto tienen que adoptar una decisión.

El rector asegura que esas titulaciones «ya se están tratando de forma especial, por esa carga de experimentalidad tan alta, que se lleva a cabo en instalaciones sanitarias tan comprometidas en este momento». Reconoce que existe necesidad de titular a esos estudiantes, «que son profesionales más necesarios que nunca y por la múltiple labor, en condiciones muy duras, que tienen que llevar a cabo los docentes y los alumnos». Así que la opción es «dar las máximas facilidades, siempre que hayan adquirido las competencias, para que puedan titularse y que se tengan siempre en cuenta las especiales circunstancias de Medicina, Enfermería, Psicología y el resto de titulaciones de Ciencias de la Salud».

La Ebau y el próximo curso

La prueba de acceso a la Universidad ya tiene fechas alternativas. La convocatoria ordinaria tendrá que ser entre el 22 de junio y el 10 de julio y se publicarán los resultados antes del 17 de julio. La convocatoria extraordinaria habrá que hacerla antes del 10 de septiembre y publicar los resultados antes del 18 de septiembre. La asignación definitiva de plazas no se podrá realizar antes del 25 de septiembre. Pero ¿corre riesgo la celebración de la EBAU? ¿Es posible que se retrase incluso el inicio del próximo curso?

En este terreno el rector ya no se moja. «Ningún escenario es descartable, por eso es tan difícil avanzar decisiones. Todo eso es posible, incluso algunos lo ven probable», reconoce. Pero en su caso planifica para que no se llegue a esos extremos. «Nosotros debemos trabajar para que no sea así y acabemos este curso con aprovechamiento y podamos comenzar el curso 2020/2021 a tiempo y con ilusión renovada», afirma.

El Principado prestará ordenadores a las familias para hacer los deberes durante el confinamiento

Principado .La consejera de Educación, Carmen Suárez, en la reunión telemática con los directores
La consejera de Educación, Carmen Suárez, en la reunión telemática con los directores

Educación habilita un sistema para ceder los equipos y así garantizar el aprendizaje telemático. Los centros ya trabajan con la expectativa de que las clases no empezarán justo después de Semana Santa

La suspensión de las clases presenciales en Asturias por la pandemia del coronavirus va para largo. La Consejería de Educación ya trabaja con el peor escenario en mente y ese supone que los centros no podrán reabrir sus puertas inmediatamente después de Semana Santa, justo cuando acaba el último periodo de confinamiento. Así se lo ha trasladado a los directores de Infantil, Primaria, Secundaria y Formación Profesional (FP) la consejera, Carmen Suárez, en dos reuniones telemáticas organizadas con los comités de las diferentes etapas educativas. En este encuentro, Suárez ha anunciado la decisión de prestar ordenadores a las familias para hacer los deberes y así asegurarse de que todos los alumnos pueden continuar formándose. Solo se ha autorizado a avanzar contenido a los docentes de segundo de Bachillerato, que son los estudiantes que este año tendrán que enfrentarse a la prueba de acceso a la Universidad, pero solo en el caso de todas las clases tengan medios para seguir avanzando al mismo ritmo.

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