Cómo se pueden desinfectar y reutilizar las mascarillas en casa y otras dudas sobre su uso

Estas son las recomendaciones de los expertos, que recuerdan que no hay ninguna evidencia de que por invertir la forma de colocarse una mascarilla quirúrgica proteja más

Un empleado de una farmacia, mostrando los dos tipos de mascarillas más demandados
Un empleado de una farmacia, mostrando los dos tipos de mascarillas más demandados

Redaccion

Las mascarillas son obligatorias en los espacios cerrados, en el transporte público, en cualquier vehículo en el que viajen personas no convivientes y en la calle cuando no se pueda mantener la distancia de al menos dos metros entre personas. Así se ha decidido al entrar en las diferentes fases de desescalada, en las que se van reduciendo las medidas restrictivas en la movilidad y en las que las mascarillas pasan a ser relevantes en la protección de la población frente al coronavirus siempre que no se descuiden medidas fundamentales como la distancia entre personas, el lavado de manos con agua y jabón y evitar tocarse ojos, boca o nariz sobre todo cuando se ha tocado previamente algo al salir fuera de casa.

En general, los asturianos están usando todo tipo de mascarillas, incluidas las que tienen válvulas que pueden llegar a ser una fuente de transmisión si quien las lleva estuviera infectado, pero no está de más recordar las recomendaciones de las autoridades sanitarias. Así, las mascarillas que se recomiendan para las personas sanas y que no han tenido contacto con la Covid-19 son las higiénicas. En el caso de las mascarillas quirúrgicas, se recomiendan para las personas que hayan resultado contagiadas, tengan síntomas leves o sean positivas asintomáticas. Las mascarillas tipo EPI (equipos de protección individual), como las FFP2 o las KN95, se recomiendan para las personas que están en contacto con el virus (personal sanitario y sociosanitario) y para los grupos vulnerables bajo prescripción médica.

Sea como fuere, en los hogares asturianos de seguro que hay un poco de todo y ahora que son obligatorias tampoco está de más saber a qué atenerse para sacarles el mayor partido. ¿Cuáles pueden reutilizarse? ¿Se pueden desinfectar todas? ¿Cómo se puede hacerlo con cierta seguridad en casa sin caer en bulos? ¿Durante cuánto tiempo se recomienda el uso de una mascarilla?

A continuación tratamos de responder a estas preguntas siguiendo las recomendaciones de expertos del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), la Organización Mundial de la Salud (OMS), los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) para situaciones de crisis epidémica que han sido recopiladas por la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), así como de la Sociedad Sociedad Española Farmacéuticos Comunitarios y De Familia (SEFAC) y del Ministerio de Sanidad.

No obstante, antes de entrar materia, resolvemos esta otra cuestión debido a que en las calles asturianas hay quien lleva las mascarillas quirúrgicas colocadas del revés. 

 ¿Colocarse la mascarilla quirúrgica del revés protege más a quien la lleva?

Estas mascarillas protegen a los demás, ya que filtran las partículas emitidas por quienes las llevan de dentro hacia fuera con una efectividad del 95% y por eso se recomiendan para personas infectadas, con síntomas leves o asintomáticas. También aíslan de enfermedades de transmisión por gotas al cuidador o a una persona sana cuando vayan a estar a menos de un metro de un paciente. ¿Si se les da la vuelta al colocarlas en la cara protegen más? No hay ninguna evidencia que permita establecer que por usarlas del revés ofrecen una mayor protección.

Es más, su uso es más incómodo porque se está en contacto con la parte impermeable de la mascarilla. Hay que recordar que estas mascarillas tienen dos partes muy bien diferenciadas porque la exterior, aparte de ser impermeable, es habitualmente de color. La parte interior, que es absorbente, suele ser de color blanco y es la que permite absorber la humedad procedente de la respiración de quien la lleva, siendo por ello más confortarle dentro de lo que cabe. También hay que recordar que estas mascarillas se componen generalmente de una capa que actúa como filtro que se coloca entre dos capas de tela. Por lo tanto, no se convierte en un equipo de protección por darle la vuelta.

¿Cuál es el uso prolongado que se recomienda para cada tipo de mascarilla?

Las mascarillas higiénicas y las de tela tienen no tienen un uso prolongado definido, pero sí las quirúrgicas y las autofiltrantes (FFP2 o KN95). Las primeras pueden utilizarse durante cuatro horas y, las autofiltrantes, ocho horas. En todo caso, dependerá de la tolerabilidad de quien las lleva, de la humedad que se vaya acumulando y de la propia integridad de las mascarillas. La recomendación de que no se lleven más de cuatro horas en general es una cuestión de comodidad pero también de higiene. Si el interior se humedece, hay que sustituirla por otra y, en general también aunque la situación sea complicada, no deberían reutilizarse las mascarillas que no sean reutilizables.

Las mascarillas quirúrgicas, aunque circulen métodos para reutilizarlas, no deberían usarse más allá de esas cuatro horas de vida útil que tienen o en cuanto se humedezcan.

¿Cómo se desinfectan las mascarillas higiénicas que se pueden reutilizar?

Primero hay que comprobar que el fabricante especifique que la mascarilla higiénica es reutilizable. Si es así, se pueden seguir uno de estos tres métodos:

1. Se pueden lavar y desinfectar con un detergente normal y agua en un ciclo normal de la lavadora a una temperatura de más de 60 grados.

2. Otra opción es sumergirlas en una dilución una parte de lejía por 50 de agua tibia durante 30 minutos. Pasado ese tiempo, se lavan con agua y jabón, aclarándolas bien para eliminar cualquier resto de lejía y se ponen a secar.

3. También se pueden utilizar cualquier de los productos virucidas autorizados por el Ministerio de Sanidad para PT2 (uso ambiental), que han pasado la Norma 14476 de actividad virucida y que se encuentran registrados para uso por el público en general. Ese listado se puede consultar en este enlace. Al usar cualquiera de estos productos, lógicamente deben seguirse las recomendaciones del fabricante, poniendo especial atención al uso diluido o no del producto y a los tiempos de contacto necesario para la actividad desinfectante. Una vez desinfectadas las mascarillas, se lavan con abundante agua y jabón para eliminar cualquier resto químico y se dejan secar.

¿Se pueden reutilizar las mascarillas autofiltrantes? ¿Cómo se desinfectan?

Aquí partimos de que los expertos no recomiendan volver a utilizar las mascarillas filtrantes después de cinco jornadas de uso. Dicho esto, la mayoría de estas mascarillas (FFP2 y KN95) son desechables y no reutilizables. Pero en esta situación de pandemia sí se contempla su reutilización, aunque hay que decir que las recomendaciones están basadas en escasa evidencia, se deberían tomar con cautela y de forma excepcional.

También hay que dejar muy claro que no se pueden lavar porque pierden sus propiedades filtrantes. Tampoco se recomiendan las pulverizaciones con virucidas líquidos porque, por ejemplo, si se desinfectan con alcohol pulverizado se podría causar una disminución de la eficacia de la filtración por debajo del 95%.

Como su uso está recomendado para profesionales sanitarios y sociosanitarios, así como para personas con mayor riesgo ante el SARS-Cov-2, los métodos más adecuados de desinfección no se pueden hacer en casa. No obstante, sí hay un sistema que se puede hacer en casa y que tiene mucha mayor evidencia que, por ejemplo, hacer uso del microondas o del secador de pelo.

Se trata de utilizar calor seco en horno, siempre que sea de convección (es decir, con ventilador), durante 30 minutos a 70 grados. Es importante no utilizar el modo grill. El inconveniente de este sistema es que no se puede aplicar en mascarillas con válvula ni con elásticos plásticos.

En todo caso, la mejor opción, aunque el coste sea mayor, es utilizar cinco mascarillas y mantener cada una de ellas en cuarentena tras su uso durante cuatro días.

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E. G. Bandera

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Una persona sale con la mascarilla y con los guantes de su casa. Antes, probablemente, ha tocado la puerta del ascensor, el botón del ascensor y, esto seguro, la manilla del portal. Se va a hacer la compra y, dentro de la tienda o del supermercado, va tocando cosas. Es inevitable. Hay quien incluso, después de tocar cosas, habla por el móvil. Pegado a la cara. O se quita un guante para poder abrir una de las bolsitas de la fruta. Al llegar a la caja para pagar, toca más cosas. Sale a la calle y, después de haber tocado tantas cosas, se enciende un cigarro. Para fumarlo, se coloca la mascarilla en la frente o en la barbilla. O se sube a su coche con los guantes puestos. Y, hay que insistir, después de haber tocado tantas cosas…

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