No es broma: la multa que te puede caer por hacer botellón durante el estado de alarma

La Guardia Civil no observó «ningún tipo de infracción» cuando llegó al lugar de la celebración del botellón de Luanco


oviedo

El botellón de Luanco del pasado fin de semana ha puesto el foco en una práctica que siempre es preocupante pero que lo es más con la Covid-19 campando a sus anchas por Asturias. A los perjuicios para la salud que supone la ingesta masiva de alcohol por parte de los jóvenes, se suma ahora el riesgo de contagio del coronavirus al no respetar la distancia de seguridad. Con la llegada del buen tiempo este tipo de celebraciones se han disparado tanto en Asturias como en el resto de España, pero al tratarse de un comportamiento ilegal puede acarrear de sanción de varios cientos de euros. Las multas por saltarse el estado de alarma suponen de 600 euros en adelante (la cantidad aumenta en función de la gravedad de los hechos), cifra a la que hay que sumar la que recoja la normativa municipal de cada concejo. En el caso de los menores de edad, los padres son los responsables de la infracción de sus hijos.

La ley de Seguridad Ciudadana es la que regula el estado de alarma. Esa normativa contempla un apartado denominado «desplazamientos no autorizados», y ahí es donde se recogen las sanciones que afectan a los excesos en las reuniones de personas. En fase 2, en la que se encuentra Asturias, no está permitida la formación de grupos de más de 15 personas, que en todo caso deberán mantener la distancia de seguridad de dos metros. Las multas por incumplir este punto van desde los 600 hasta los 3.000 euros en función de si se es reincidente o no y de la gravedad de la infracción.

A esa sanción de 600 euros hay que sumar la multa que pueda proponer la Policía Local de cada concejo, que es la que tiene competencias para sancionar por beber en la calle. La inmensa mayoría de los municipios asturianos no tienen regulados este tipo de comportamientos. Un ejemplo es Gozón, mientras que en otros como Oviedo y Gijón sí que existe una regulación específica, por lo que en estas localidades la cifra final podría superar sustancialmente los 600 euros.

El botellón de Luanco

El vídeo de un grupo de jóvenes bebiendo y bailando en la calle en Luanco se ha hecho viral en redes sociales. La imagen, aunque prohibida expresamente en un buen número de concejos españoles, es habitual cuando llega el buen tiempo, pero esta vez ha levantado una importante polvareda. Las imágenes muestran a los participantes en el botellón juntos, sin respetar las medidas de seguridad, y sobrepasando las 15 personas que permite el estado de alarma en fase. A pesar de ello, la Guardia Civil, que acudió a la zona alertada por la llamada de un vecino, sostiene que en ese momento «no se observaron infracciones», por lo que no cursó ninguna denuncia.

Jorge Suárez, alcalde de Gozón, ha sido contundente a la hora de calificar el suceso de «irresponsabilidad». El edil ha señalado que «nos estamos relajando» y ha afirmado que «no me gusta lo que veo».  Sin querer quitar importancia al incidente vivido en Luanco, ha aseverado que «estoy seguro que botellones como ese hubo en toda Asturias ese día, la diferencia es que este salió porque está grabado», de ahí que haya pedido una reflexión global para poner freno a este tipo de conductas.

La grabación de Luanco fue recogida por los informativos de la televisión pública asturiana, TPA, y en ellas se ve a un amplio grupo de jóvenes en la zona portuaria con algunos vehículos abiertos y la música a todo volumen mientras cantan y bailan sin respetar las distancias de seguridad ni usar ningún tipo de mascararilla.

Esta «relajación» en el cumplimiento de las normas es la que ha llevado a Suárez a asegurar que «o apelamos a la responsabilidad de cada uno o esto no tiene arreglo. Ni Gozón ni ningún concejo tiene capacidad para controlarlo todo».  Respecto al incidente concreto del pasado fin de semana, el regidor ha explicado que «nosotros no tenemos policía de noche ni está regulado el botellón en la normativa municipal», y ha añadido que «no ha habido denuncias porque cuando llegó la Guardia Civil ya no estaban. El caso está en sus manos y desconozco lo que pueda pasar a partir de ahora».

Un problema mayor que el botellón

Suárez ha destacado que el suceso del botellón es una irresponsabilidad, pero ha dejado claro que el problema va más allá. «El primer día de sol el aspecto de las playas era comparable al del primer día de fin de clase de cualquier otro año, y eso no puede ser», ha asegurado. Además, ha añadido que no ve lógico que los niños no puedan ir a clase o que algunos trabajadores no se hayan incorporado a sus trabajos y tengan que teletrabajar pero que sí puedan ir a la playa, con el riesgo de masificaciones que ellos supone.

Asturias ante la fase 3

Ese botellón se celebró en un momento especialmente delicado para Asturias. Cuando parecía que el Principado tenía acorralado al coronavirus con el número de fallecidos y de contagiados diarios a la mínima expresión, se han registrado rebrotes en dos residencias -una en Oviedo y otra en Gijón- que han disparado las alarmas. Las cifras no son alarmantes si se comparan con las de los meses de marzo o abril y parecen controladas, pero evidencian la debilidad de la recuperación y la necesidad de extremar las precauciones. De hecho, el Gobierno autonómico ha señalado que la evolución de la pandemia en las próximas horas determinará si piden el cambio a fase 3 o no.

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