A la caza del nuevo mosquito asiático que ya se ha asentado en Asturias

Elena G. Bandera
Elena G. Bandera REDACCION

ASTURIAS

Un aedes japonicus
Un aedes japonicus

El Aedes japonicus, que fue visto por primera vez en España hace dos años en Siero, pertenece a la misma familia que el temido mosquito tigre, habita en fuentes de agua del ganado y aguanta bien el frío

14 jul 2020 . Actualizado a las 00:28 h.

Aparecía por primera vez en España hace dos años en Siero y, según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), ya está establecido en Asturias. Se trata del Aedes japonicus, un mosquito invasor de origen asiático que pertenece a la misma familia que el temido mosquito tigre (Aedes albopictus), que tiene capacidad de transmisión del virus del Nilo Occidental y que, según han demostrado diversos estudios de laboratorio, es un vector para la transmisión de virus como dengue o chikungunya.

El Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, que dirige Fernando Simón y que también se encarga del control de los mosquitos como vectores de enfermedades, ya señalaba en 2018, cuando fue identificado por primera vez el Aedes japonicus en España, que las condiciones climáticas y ambientales, así como las características de la explotación ganadera en Asturias, podrían haber favorecido su presencia y su posible establecimiento en el Principado. Así se recogía en el informe de evaluación rápida de riesgos de esta nueva especie invasora que se publicaba tras confirmarse su presencia y que estaba dirigido a las autoridades de Salud Pública de las comunidades autónomas.

El ECDC publicaba el pasado 12 de mayo la última actualización del mapa del Aedes japonicus en Europa, en la que Asturias aparece sombreada en el color rojo que identifica a las regiones en las que ya está establecido. Hasta agosto de 2019, mes en el que se realizó la anterior actualización del mapa, estaba sombreada en el color amarillo que señala las regiones en las que el mosquito se ha introducido, a las que ahora se suma también Cantabria.

En rojo, los territorios europeos -entre ellos Asturias- en los que está asentado el Aedes Japonicus, según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC)
En rojo, los territorios europeos -entre ellos Asturias- en los que está asentado el Aedes Japonicus, según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) ECDC

En 2019, ambas comunidades autónomas centraron la docena de avistamientos de Aedes japonicus que fueron comunicados a través de la aplicación Mosquito Alert (www.mosquitoalert.com)), una plataforma de ciencia ciudadana coordinada por el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), el CEAB-CSIC y la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados (ICREA) que se puso en marcha en 2014 para detectar y controlar la expansión del mosquito tigre, que es un quebradero de cabeza en la costa mediterránea, y del mosquito de la fiebre amarilla (Aedes aegypti), que se mantiene fuera de España pese a que en 2017 se había detectado en Canarias.

Además, ya se está trabajando en integrar al Aedes japonicus en esta app, que ha sido descargada por más de 75.000 personas y que tiene un funcionamiento similar a Avisap, la aplicación asturiana que recoge los avistamientos de la avispa asiática (Vespa velutina).

De esa docena de avistamientos confirmados de Aedes japonicus de 2019, la mayoría fueron en Asturias y serán el punto de partida del trabajo de campo que se prevé llevar a cabo este mismo verano, también en Cantabria, dependiendo de la evolución de la actual crisis sanitaria de coronavirus. El biólogo Frederic Bartumeus, director de Mosquito Alert e investigador del CEAB-CSIC y del CREAF, recuerda que en 2018 ya se llevó a cabo una investigación de campo tras aquel primer y sorprendente avistamiento de Aedes japonicus en Anes (Siero), que tuvo lugar en julio y que una vez confirmado se comunicó al Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.

«Ese mismo verano, durante el muestreo, aparecieron más especímenes en la zona en la que lo había visto el ciudadano que nos hizo llegar la foto, pero también en otros lugares más alejados, lo que nos hizo sospechar que a lo mejor el Aedes japonicus ya llevaba un tiempo en Asturias», dice Bartumeus, que explica que este mosquito ya está incluido en el plan nacional de vigilancia de arbovirosis que puso en marcha el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias para dar respuesta a las enfermedades emergentes transmitidas por mosquitos del género Aedes.

El japonicus, que pica a humanos y a animales por igual, presenta un riesgo menor para las personas que sus otros compañeros de género, pero visto lo ocurrido con el SARS-Cov-2, toda labor de prevención en materia de salud pública se hace imprescindible en un escenario como el actual.