La historia de superación de un asturiano con cáncer: «Este bicho no va a poder conmigo»

Xuan Menéndez REDACCIÓN

ASTURIAS

Francisco Javier Márquez durante una ruta
Francisco Javier Márquez durante una ruta

Francisco Javier Márquez fue diagnosticado por primera vez de cáncer de pulmón en 2017: era deportista, no bebía ni fumaba y quedó en estado de shock

05 dic 2021 . Actualizado a las 05:01 h.

Francisco Javier Márquez tenía 52 años cuando en 2017 le detectaron cáncer de pulmón. Era una persona deportista, practicaba ciclismo y jugó toda su vida a fútbol; no bebía ni fumaba, así que cuando el médico le dio los resultados se quedó en estado de shock. «Te tocó, y tienes que estar agradecido de que te lo hemos detectado a tiempo», le aseguró su médico. Este tipo de cáncer suele ser asintomático, no causa dolores y no se suele detectar hasta que se ha expandido a otros órganos. Aún así, aceptarlo fue muy duro. «No es como otra gente que juega con fuego y al final se quema, yo no comprendía cómo me podía estar pasando esto a mí».

«Nunca piensas que este tipo de cosas te van a pasar a ti. Yo era deportista, no fumaba, no bebía. Pero me tocó»

 Javier no había tenido ninguna aflicción y cuenta que acudió al médico porque su mujer, Cristina, advirtió de que había empezado a hacer unos ronquidos mientras dormía. «Se preocupó porque yo nunca había roncado», explica Javier, que acudió a los especialistas pertinentes recomendados por su médico de cabecera. Del otorrino a neumología, donde le mandaron hacer una placa de tórax. Javier se quedó impresionado cuando vieron la mancha en el pulmón derecho. A partir de ahí vendrían muchas más pruebas. «Me dijeron que podía ser un catarro mal curado o cáncer. Me quedé en estado de shock. Te quedas impresionado porque piensas que este tipo de cosas nunca te van a pasar a ti. Pero la vida hace que choques contra la realidad». Había atravesado una complicada operación de columna con 39 años, su primera operación, pero aquello no tuvo nada que ver con lo que vendría. «Fue un golpe muy grande», pero lo que más le preocupaba eran los plazos y saber cómo sería el proceso. Una cosa tenía clara y era que sería «un paciente ejemplar», que se iba a implicar en su tratamiento, porque lo que siempre supo Javier era que le quedaba mucha guerra que dar. «Quería empezar cuanto antes y atacar al bicho directamente» y le tranquilizó la agilidad de la Seguridad Social para tratar su enfermedad.

Le realizaron una biopsia y pruebas radiológicas que confirmaron que tenía un cáncer en el pulmón derecho maligno. En abril de 2017 le operaron en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) y le extirparon parte de la zona superior del pulmón. Tuvo un verano muy bueno en el que despejó su mente y tenía muy buenas sensaciones. Sin embargo, cuando acudió a la primera revisión del postoperatorio encontraron su ganglio de la tráquea inflamado. Le hicieron una ecobroncoscopia (EBUS) que más tarde confirmó que las células cancerígenas habían llegado hasta la tráquea.